Estoy pasando una fase de mi vida en la que sólo quiero cosas que me den buen rollo. Imagino que es por todas las noticias horrorosas que oigo todos los días (crisis, cifras del paro, desahucios...). Estamos inmersos en un estado de desazón y malestar del que deberíamos escapar como alma que lleva el diablo. No siempre es posible (no pretendo trivializar con el tema), y más cuando la desgracia te toca cerca, pero hay que intentar por todos los medios coger aire, sacar pecho y tirar pa'alante. Sé que tengo fama de optimista redomada, que no puedo evitar pensar que todo va a salir bien y que me considero una chica con suerte. Espero transmitiros parte de mi energía positiva y contagiaros esto y no la gripe. Eso sí, evitaré siempre que pueda las agresiones psicológicas externas. Difícil tarea esta que me propongo. Por favor, que nadie me ensucie el karma que lo acabo de lavar, tender y planchar y lo tengo im-po-lu-to. Casi parece que lo estreno hoy.
Esto que me pasa a mí debe ser bastante generalizado. Veo mucha gente de mi entorno ilusionarse con los triunfos deportivos (no en el caso de la Champions), comentar las fotos de la coronación real holandesa (¿qué te pusiste en la cabeza Letizia?) o disfrutar entusiasmados del solete que por fín ha llegado (en Gijón no? Vaaaaya por Dios). Y lo mismo pasa con la lectura. A menudo me preguntan por libros que entretengan sin más pretensiones. Que sean divertidos, amenos y que no hablen de la guerra civil y de penurias de mujeres occidentales en el mundo árabe, que no sé por qué pero últimamente son temas que proliferan un montón. Ahí va mi selección. Insisto en que no busquéis otra cosa que pasar el rato (en otra ocasión hablamos de Kafka, Kant o Kierkegaard) y espero que cuando los acabéis os quede un regusto final de buen rollito, que falta hace.
-Lo inevitable del amor (de Nuria Roca y Juan del Val). Intriga, sexo, amor... La vida de una arquitecta de prestigio que no es tan idílica como parece.
-Mañana lo dejo (Gilles Legardinier) Lo está petando en Francia en cuanto a ventas se refiere. Una chica que se enamora de su enigmático vecino y con mucha torpeza (y mucha gracia) intenta conquistarle por todos los medios.
-La felicidad es un té contigo (Mamen Sánchez) La publicitan como la novela más alegre del año. No sé si tanto, pero sí que me ha divertido un montón.
-El enredo de la bolsa y la vida (Eduardo Mendoza) Sublime, fantástico, tronchante y además unisex, que la lista me había salido pelín femenina.
Que disfruteis.
UN CHISTE
¿Os dais cuenta de que ya casi nadie cuenta chistes? ¿Será por la crisis? ¿Será que han pasado de moda? ¿Será porque ya todos somos superintelectuales? ¿Será que ya los contó todos Martina Klein?
El último que me contaron a mí me parece buenísimo y aunque la gente de mi entorno cercano me lo ha oído ya (incluso más de una vez, lo siento) me atrevo a contarlo aquí. Casi todo el mundo me dice “qué chiste más tonto”, pero todos se ríen. Ahí va:
Se encuentran dos amigos y uno dice:
- ¿Sabes que vengo del médico?
- Anda! ¿Y eso?
- Porque confundo los números con los colores
- Quéeee?? Joer, tío. Vaya marrón!
- ¡Por el culo te la hinco!!!!
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