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martes, 22 de octubre de 2013

RECOMENDACIONES: ESAS PEQUEÑAS COSAS...


   Una de las primeras veces que tuve el impulso de formar parte de la blogosfera fue a raíz del comentario de una amiga (Sara, que ya la conocéis por participar en las entrevistas que hacemos de este blog), sobre los pequeños detalles que suelen decorar mi casa: “¿Pero de donde sacas todo esto? Tenías que hacer un blog con todas estas cosas que tienes”. La verdad es que siempre me han gustado las tiendas de adornos, menaje y cachivaches varios. De vez  en cuando compro cosas que para muchos (como mi madre) no valen para nada, pero luego muchos otros (como mi madre) acaban comprando el artilugio en cuestión. ¡Y odio que me copien!.  De vez en cuando os recomendaré esas pequeñas cosas que compro y  que creo que tienen alguna utilidad, por si os surge la curiosidad y os hacéis con alguno de ellas.

Lo primero que os mostraré es una adquisición de hace unos días. Me encanta. No tengo palabras para describir este descubrimiento. Y sólo por uno con  cincuenta céntimos de euro. Cuando vi esta pieza de artesanía pura, no sabía muy bien para qué servía: ¿¿¿¿“Chair Socks”???. ¡¡Dios mío sin son calcetines para las sillas!!. Me hice con una bolsita y se los llevé a mi  madre. Sabía que le iba a hacer  mucha ilusión, porque mi madre siempre está pendiente de su parquet,  entre otras cosas, porque las sillas auxiliares que saca para cuando vienen los invitados tienen las patas tan finas que acaban agujereando el suelo. Ella solía poner parches o tacos al final de la patas pero se acababan rompiendo o perdiéndose por el camino. Cuando se los enseñé no podía creérselo, no dudo en calzar estos socks a la silla y comprobar lo bien que le sentaban. Además son de quita y pon,  en principio son bastante amplios para cualquier tamaño de pata de silla y son supergraciosos. Se compran en la cadena de tiendas Tiger. Y lo bueno de todo es que se pueden hacer a mano. Creo que ahora mi madre está pensando en ponerme unos en los tacones de mis zapatos… porque es el siguiente peligro para su parqué.
¡YA ERA HORA, TENÍA LAS PATAS HELADAS!
   Otra adquisición de la tienda Tiger, es este mini – estuche de material escolar. No sé hasta que punto pensáis que esto sirve para algo pero yo estoy encantada con él. Lo cierto es que en mi bolso ahora ya no puede faltar. Tal vez por el tipo de trabajo que tengo me ha sacado de más de  un apuro. Incluso he llegado a comprar un regalo para una amiga para dárselo a las pocas horas, y he podido envolverlo en la calle gracias a la ayuda del minicelo y las minitijeras. A veces incluso  en el trabajo, cuando estoy fuera de mi oficina, no paro de preguntar si alguien necesita una grapadora, o un post-it, etc solo por el placer de sacarlo y que la gente se de cuenta de la importancia de este mini-estuche.
TENGO QUE METER UNOS CLIPS...

   En casa no nos gusta mucho agujerear las paredes, para los cuadros y para poca cosa más. Ahora me dirá Rosa, :”¡No, claro! y a los demás nos encanta agujerear nuestra paredes en casa.. no te piiiiiiiiiiii!". Bueno, pues en mi casa antes de enchufar la taladradora nos preguntamos si eso mismo que vamos a colgar lo podemos  pegar.  Pues eso, que cuando adquirí estos emoticonos me recordaron mucho a mi npm, porque es fan de los emoticonos en las conversaciones de whats app , que suele contestar con ellos sin escribir más na. Y porque me parecieron de lo más original. Los compré en Nature. Son un pelín caros , unos once euros en un pack de tres, para lo que realmente son. Aunque claro, compras la originalidad y el diseño y eso encarece el producto. Pero me parece super graciosos para dejar colgado el paño de la cocina, sin que quede mal a la vista.
ZACAME ETE FRAPO DE LA FOCA
   En Ikea y hablando de la premisa de "no agujerear" las paredes , tenemos estos bonitos colgadores. Es una novedad del último catálogo de Ikea. Yo en casa los he puesto en el baño, para colgar las toallas, en la pared para colgar bolsas de tiendas que no usamos o para colgar en la bodega una vuelta de chorizo (¿me creéis?). Vienen en paquetes de cinco y de distintos colores. No me acuerdo de su precio, pero creo que eran bastante baratos o al menos asequibles. Los puedes pegar con la pegatina que lleva incorporadoa o desencajarlos e introducir un tornillo. Estos de Ikea inventan unas cosas... Pues eso, es barato e ingenioso y lo bueno es que no tienen que venir a ponértelo. Te hace ser autosuficiente. 


Y ya para terminar estas "pinzitas" con imanes. Después de probar muchos artilugios para cerrar las bolsas de diferentes productos (arroz,patatitas,fideos,etc), me quedo con estas pinzas. Me gustan porque cierran muy bien las bolsas (las del Ikea, por ejemplo, no cierran lo bastante bien, y muchas veces se sueltan). No son grandes y se pueden pegar en la nevera porque llevan un imán (las venden también con ventosas), y así son más fáciles de encontrar. Además como vienen en muchos colores, decoran el frigorífico. Se venden en la tienda CASA, y casi siempre las tienen a la venta.  Vienen en un cartón de al menos diez pinzas, por un precio que no supera los cuatro euros, (creo recordar que cuestan tres euros con algo). ¿Quién se va a resistir a semejante lujo?

Me quedan más cosas para enseñaros, que están  bien esparcidas por mi casa, y tengo muchas ganas de seguir recomendándoos estas cosas pequeñas, que si bien podemos pasar de ellas, no son caras, tienen cierta utilidad y dan color a nuestras vidas. Se admiten sugerencias. 
ROCIO


lunes, 13 de mayo de 2013

ESAS PEQUEÑAS COSAS...


            


            Hace algún tiempo leímos en el blog de Nuria Roca (otra vez sale ésta) una lista de cosas que ella titulaba como ME GUSTA/NO ME GUSTA y que nos dio pie a Rocío y a mí a reflexionar un poco. Nosotras, que tenemos un espíritu de superación terrible, fuimos más allá e intentamos plasmar en nuestras propias listas esas cosillas que nos amargan o alegran el día, que nos cabrean o nos ponen como unas castañuelas, que adoramos o no soportamos. Como nos pareció gracioso y nos sirvió para conocernos más, lo queremos compartir con vosotros. Hoy empiezo yo. Ya digo, no se trata de cosas importantes. Si fuera así  tendría que decir que lo que más me gusta es que la gente de mi entorno sea feliz y lo que más odio es a los energúmenos que abusan de niños o ancianos. Sólo se trata de recopilar esas “pequeñas cosas”, como cantaba Serrat, que te sacan de quicio o te hacen decir “Aysss...” Pues eso.

Adoro:

   -Cuando mi hijo se ríe en sueños. Hay dos cosas preciosas relacionadas con bebés: la primera es oír sus carcajadas y  la segunda es verles dormir. La combinación de las dos es lo más de lo más.
   -Descubrir que me quedan bien los pantalones de hace tiempo. Esta experiencia para las que nos fluctúa el peso más que el precio del barril de crudo es de las que más ilusión hace. Algunas me entenderéis. El chándal del Naranjito no vale, eh? Que en el 82 se llevaba la ropa muy ancha.
   -Ver parejas mayores paseando de la mano. Que no digo yo que no vayan así para evitar sacar los andadores a la calle, que siempre incomodan,  pero a mí me enternecen muchísimo.
   -Encontrarme una moneda (billete mejor) en un bolso o pantalón del año anterior. Una vez me encontré 80 euros! Y no los había echado en falta! Si me pasa eso ahora, después de los recortes de Mariano...
   -El olor a ajo frito. Si lo hicieran en eau de toilette me lo echaría todos los días. Fijo.
   -Cuando me toca una patata frita que viene doblada.  Si a vosotros también os pasa esto , nunca compartáis una bolsa conmigo: soy implacable.
  -Que me laven el pelo. De los mejores placeres confesables. Ummmm.
  -Que me digan “mi niña”. Me pone más tontorrona...






No soporto:

   -Cuando se me cae algo y al recogerlo tiro otra cosa, y me agacho y tiro otra...etc, etc. Así soy yo, con mis luces y mis sombras.
   -Cuando me dicen que la tortilla no tiene cebolla y me la encuentro en la boca. No es agradable verme hacer arcadas. Y no hay necesidad.
  - La gente que se queja mucho porque le gusta dar penina. ¿A que todos conocéis a alguien así? Esos pobres de espíritu que intentan captar la atención de los demás de esa manera. Al final, la gente se cansa. Que lo sé yo.
   -Las personas que te echan el aliento al hablar. Puaaajjj!!!¿Qué pasa con la distancia mínima de seguridad?
   -Las braguitas que se te meten por la canaleta.  Sin comentarios.
  -La chicha que sale a los lados de la espalda cuando aprieta el sujetador. En combinación con lo anterior te puede arruinar el día.
   -El olor del perfume de las señoras que van a misa de ocho. Insufrible. Me parece que una que causa furor se llama “Joya” ¿Por qué no usan colonias fresquitas, de azahar, de rosas o de ajo frito?
   -Que me digan “señora”. Grrrrr.

ROSA

María Rozalén es una cantautora manchega que acabo de descubrir y me gusta mucho, mucho. Ha hecho un grandísimo trabajo con su amiga Beatriz Moreno combinando música y lenguaje de signos. Me parece original, fresco y muy divertido. Espero que os guste tanto como a mí. Aviso: la canción es súperpegadiza.



ROSA OTRA VEZ