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lunes, 12 de agosto de 2013

HOY QUIERO CONFESAR...

...que no sé andar en bici. Es triste, sí. Pero quitando este detalle, mi infancia fue muy feliz, lo juro. Me da un poco de vergüencina cuando lo confieso, sobre cuando veo la cara ojiplática que se le pone a la mayoría de la gente "¿¿¿¿QUE NO SABES ANDAR EN BICIIIIi???!!!!" y después la pregunta estúpida de siempre "¿¿¿¿Y nadar?!!!!"  ¿Por qué la gente relaciona esas dos habilidades?. Me imagino que precisamente por eso, porque son habilidades y ellos me creen una inepta total, no sólo una inepta parcial. Hablando de relaciones absurdas: Tengo una amiga que aborrece el queso y todo el mundo le pregunta cuando se entera que si le gustan las aceitunas. Si alguien le ve la lógica, que me lo explique por favor. Bueno, pues sí. La respuesta es que sí se nadar. Y no sólo en piscina o cuando no cubre, sino también en condiciones adversas de marejada, marejadilla y rachas de fuerte marejada. Vamos, que nado en el mar Cantábrico si es preciso. El caso es que yo era (y sigo siendo) torpona-torpona y nunca se me dio muy bien el ciclismo. Jamás llegaron a quitarme los ruedines, con eso lo digo todo. Cuando estaba a punto de soltarme, llegó el crudo invierno y después la lluviosa primavera y cuando quiso llegar el buen tiempo, yo ya me había olvidado de cómo se andaba en bici. Así que no me venga nadie con esa mandanga de "Eso es como andar en bicicleta, que nunca se olvida" ¡Ja! No es demasiado frecuente desplazarse en bici cuando ya eres adulto, así que yo vivía feliz en mi ignorancia y la verdad es que nunca lo eché demasiado en falta. Pero de repente, no hace mucho, me entró cierta inquietud. La culpa es de "alguien" que me ha prometido que si aprendo me va a regalar una bicicleta preciosa con cestita de mimbre para que lleve flores. Qué cabrito, cómo me conoce. Yo quiero una como la de la foto, así supermegacursi. Me encanta. 


He recurrido al señor Google y cuando he escrito "Aprender a andar en bicicleta siendo adulto" me he encontrado 57.300 entradas. Me parece increíble que haya tanta gente por el mundo igual de pava que yo. He encontrado un método que parece ser que es infalibre. Si es capaz de caminar erguido, entonces puede andar en bicicleta. Aaaah. Esto anima, hombre. Yo camino bastante erguida. La primer gran diferencia es que un adulto, en especial un adulto mayor, tiene mayor riesgo de lesionarse que un niño. Ese es mi miedo, que no sé si me compensa tener las rodillas ensangrentadas a estas alturas. Por lo tanto lo primero que tenemos que hacer es conseguir protecciones: casco, guantes, rodilleras y coderas. Uyyy, qué pintaaaaaEs necesario una zona segura para la práctica. Es recomendable un estacionamiento pavimentado que no tenga coches (por ejemplo un fin de semana), y que sea plano. Aprender en la calle es peligroso, ya que un error puede causar un accidente. Además el lugar debe estar muy bien iluminado. Menos mal que me lo han dicho porque si no, me pongo a practicar entre todo el tráfico, en hora punta y cuesta abajo. La mejor recomendación y regla básica para mantener la bicicleta en equilibrio es: “DIRIGIR LA DIRECCIÓN EN EL SENTIDO QUE SE ESTÁ CAYENDO”. Cuando piense que va a caer a la izquierda, gire a la izquierda, y cuando crea que está cayendo hacia la derecha, gire a la derecha. Así de sencillo. Pues eso yo no lo sabía. Y parece importante porque lo ponen en mayúsculas y todo. Al principio hay que olvidarse de los pedales, y de los frenos también. Simplemente hay que sentarse en la bici, aferrarse al manubrio y empujar la bicicleta hacia delante con los pies, como si fuera un patinete con asiento. Trate de mantener el equilibrio sobre la bicicleta y seguir en línea recta tanto como sea posible. EVITE PONER UN PIE EN EL SUELO CUANDO CREE QUE SE ESTÁ CAYENDO. Si, pero si no pongo los pies en el suelo, qué pongo ¿los dientes? Una vez dominada la circulación en línea recta, trate de inclinarse hacia un lado girando hacia el mismo lado, y luego volver a la posición vertical y línea recta. Así dicho, parece hasta fácil. Al principio sólo usaremos el freno trasero. Más tarde se podrá añadir del freno delantero para dar mayor fuerza al frenado, pero teniendo cuidado de no bloquear la rueda delantera ya que hará que nos desplacemos sobre el manubrio. Sudores y escalofríos por todo el cuerpo sólo de leerlo. Mientras la bicicleta avanza, levante los pies y póngalos sobre los pedales.  Pedalee suavemente hacia delante, haga tramos cortos, aplique los frenos suavemente y ponga los pies en el suelo. Repita la práctica con distancias cada vez más largas. Cuando pueda mantener el equilibrio indefinidamente, ¡ya aprendió a andar en bicicleta! Ay, qué majos. Cómo me animaaaan. Pero no me veo capaz. No me veo, no. Lo siento, pero tengo muchísimo miedo. Me romperé la crisma, provocaré algún accidente, atropellaré a alguna anciana y me sentiré fatal. Me retiro. Si he estado casi 41 años sin saber, puedo seguir así. Ayyyy, pero es que la bici es tan mona. Parece la de la Barbie, con su cestita para llevar flores y todos sus complementos. ¿Y si me pido ésta?  No es lo mismo, pero la veo bastante más segura y ¡ tiene dos cestas!. Bueno, yo lo voy a intentar. A ver si cuela.


ROSA

miércoles, 3 de julio de 2013

LA SUPERABUELA SE CABREA

   Mi madre ha sido abuela hace cuatro años. Antes era supermamá y ahora ya es superabuela. Como todas las de su género es muy apañá pa' todo y lo mismo te hace de enfermera,   psicóloga, que de peluquera.
   La superabuela se levanta muy pronto por las mañanas, deja preparada la comida, limpia la casa y sale con su bici a pasear por la ciudad. De paso vuelve cargada con bolsas de la compra esparcidas y sujetas por todos los salientes de la bicicleta.
   Llega a casa, coloca la compra y vuelve de nuevo con su bici para atender a otra superabuela pero de más avanzada edad, para ir a ver a su nieta o para ayudar a sus hijas con sus recados. A la hora de comer regresa con la bici a su casa y piensa orgullosa  lo importante que es ese medio de transporte para ella. No podría haber hecho todo lo que hizo en tan sólo una mañana.
   A la superabuela la conocemos de ciclista desde hace unos años para acá. Nos gusta verla así, porque nos da una sensación de tener una mujer  en casa con energía y vitalidad, y porque sabemos que le es muy útil para hacer las mil y una tareas en un tiempo record, y sin necesidad de cargar con tantas bolsas de comida como solía hacer.
   Hace unos días la superabuela  llegó a casa cabreada. Un agente de la ley le obligó a ir por la carretera con la bici , si no -le advirtió- le tendría que poner una multa de doscientos euros. La superabuela se bajó de la bici  muy triste y volvió con ella a pie hacia su casa. Tiene miedo a la carretera y al  tráfico. Sabe que la aventura de circular con su bicicleta por Gijón se ha terminado. De hecho, ya no  ha vuelto a cogerla desde aquel día y me da una enorme pena ver  la susodicha bici en el garaje, apoyada en la pared, sola y llenándose de polvo ¡Hacían tan buen equipo!.


LA SUPERABUELA A PLENO RENDIMIENTO
   Digo todo esto en nombre de la superabuela, que quiere que utilice el blog para quejarse de su situación.   
   Ella es consciente  que, si bien hay gente que va como loca con la bicicleta, asuntando con su conducta a los viandantes  e incluso provocando algún que otro accidente, hay otra gente que circula con la bici a un ritmo pausado y tranquilo. Porque la superabuela va relativamente despacio, con ritmo incluso de caminante.     Desde que se inventó la bici, transeúntes y bicicletas han compartido siempre el mismo camino, y cree que no es justo que, con el devenir de los tiempos modernos, se pongan cada vez más trabas a esta convivencia. Dice que no sabe por qué tiene que ir por la carretera, que los coches no respetan a las bicis y que con su  lentitud  e incluso miedo  puede provocar accidentes, peligrar su propia vida y lo  que es más común  alterar  el tráfico y  sacar de quicio a más de un conductor. También argumenta que para andar por la carretera hay que saber las normas de circulación y por ello se sacan carnets de conducir que permiten a la gente circular por esta vía.  Y no entiende porque a  ella que no tiene permiso de circulación, la obligan a ir por la carretera.

YA QUEDA POCO PARA LLEGAR A CASA...

   Cuando ve en la tele la cultura de otros países, sobre todo a nivel europeo, le da mucha rabia porque piensa que en España estamos a años luz de esa práctica. Necesitamos una cultura de la bici mas arraigada que la que tenemos hoy en día, porque sabe que a los españoles, sobre todo a la gente de su tierra, hay dos cosas que les molesta mucho  cuando salen a pasear por la ciudad: que se les cruce por su camino una bici o un perro. Y yo en esto estoy  de acuerdo.
   Yo le digo que en Gijón están poniendo muchos carriles-bici. Ella me contesta que casi todos los kilómetros de carril-bici se han ubicado fuera del casco urbano. Y los que hay por el centro, todavía son escasos, habiendo muchos tramos en los que hay que ir andando. Recientemente han puesto un carril-bici en el paseo del Muro (de la playa) , pero ella piensa que  es estrecho, imperfecto y peligroso. Ella y mucha gente de Gijón.

CUIDADO! COCHE A LA IZQUIERDA!
  Espero que pronto encuentre una solución y que vuelva a coger la superbici porque la superabuela se siente vacía sin ella. Cree que como todo en la vida , el respeto por los demás y encontrar el equilibrio entre las dos partes  en conflicto podría arrojar luz a este problema, que para la superabuela en verdad lo es.

ROCIO