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jueves, 27 de marzo de 2014

INTERPRETACIÓN DE SUEÑOS

   Sé que hace varios días que no me asomo por aquí y mentiría si dijera que he estado ideando nuevos y fantásticos posts para este blog. He estado ideando nuevos y fantásticos posts para este blog.

   Me tienen un poco preocupada los misteriosos mecanismos de mi mente. Sé que quien más y quién menos tiene sus propias paranoias pero lo mío me tiene pelín asustada. Creo que tengo una obsesión con los dientes. Puntualizo: tengo una obsesión con mis dientes. Los de los demás me interesan un poco pero sin llegar a obsesionarme. El asunto es que a mí no se me puede hacer ninguna apreciación acerca de mi dentadura porque me trastorno y por la noche tengo pesadillas horrorosas. Sueño que se me cae. Es el único sueño recurrente que tengo. Se me repite una y otra vez siempre que durante el día ocurre algo relacionado con dientes, algo de índole dental. Ayer mi madre me dijo que no tomara tanto té, que el té amarillea el esmalte. Para qué quieres más, fue comentario suficiente para despertar todos mis fantasmas.

  

  • Normalmente sueño que se me caen los dientes de abajo. Empiezo a notar que se me mueven al tocarlos con la lengua y zas, zas, zas, de uno en uno se me van soltando de la encía. Horror, terror, pavor. Esta noche, para más inri (me encanta esta expresión), ha ocurrido algo escalofriante. Soñé que se me caían todos. Los de abajo y los de arriba. Estaba angustiada, vagando de un lado para otro con todas las piezas (incisivos, caninos, molares y premolares) metidas en una bolsita transparente de cierre Zip, como si fueran un puñao de fabes. Iba pensando en los cuatro años de ortodoncia tirados por la borda, en si me compraba una dentadura de las de Corega y Algasiv o si me hacía un implante o dos al año haciéndolo coincidir con las pagas extraordinarias. También barajaba la posibilidad de hacerme con un juego de fundas de esas que se puso Bustamante o Kiko el del Sálvame que además tienen la ventaja de que se ven en la oscuridad y no tienes que encender la luz si te tienes que levantar a hacer pis por la noche. Deseché enseguida la idea. Es imposible poner fundas si no tienes nada donde anclar los postizos y yo tenía la encía más despoblada que la Antártida en invierno.



   Qué alegría más grande cuando me desperté. Es lo único bueno de las pesadillas, el alivio al darte cuenta de que el motivo de tu sufrimiento no es real. Antes de volver a dormirme y para mi mayor tranquilidad me pasé la lengua por toda la boca para hacer inventario. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis… veintisiete. Bien, están todos.

   Haciendo caso a mi amiga V. consulté una web sobre interpretación de sueños y casi me da un tabardillo cuando leí esto. Corto y pego a continuación:

“Soñar que se les caen los dientes representa su temor a hacer el ridículo en la vida real. Le falta la seguridad necesaria, para realizar una tarea específica y le preocupa, que los demás se rían de usted. En los sueños los dientes representan fuerza - los utilizamos para morder, romper, masticar... En este sentido, si en su sueño se caen o se rompen, significa, que en la vida real siente que no logra que los demás escuchen su opinión sobre un tema concreto o en general. Tal vez está en una situación o una relación que le hace sentirse inseguro. Debe recobrar la seguridad en sí mismo y debe aprender a expresar su opinión y sus ideas con mayor decisión.

Soñar que se le caen los dientes también presagia la muerte de un familiar, la pérdida de dinero o de algún objeto valioso.

Si se le caen los dientes de arriba, le anuncia la muerte de una persona importante y valiosa.

Si se le caen los dientes de abajo, le anuncia la muerte de alguien, pero a Vd. no le representa ninguna pena grande.”

   Estoy fatal. Sé que voy a perder algún objeto tremendamente valioso o que se va a morir una persona cercana. O peor, que voy a perder dinero y no puedo hacer nada por evitarlo (un poquito de humor negro, que me encanta). Vaya panorama. Ojito parientes, amigos y asimilaos. Mirad bien dónde pisáis, lo que coméis e intentad evitar los accidentes domésticos que luego pasa lo que pasa.  Y que nadie me vuelva a mencionar nada de mis dientes, por dios, que no lo soporto más.

   Aunque, si soy sincera, he de reconocer que a mí lo que me jode en realidad es que no venga el Ratoncito Pérez.


ROSA




martes, 18 de marzo de 2014

LOS HOMBRES VIENEN DEL POLO NORTE Y LAS MUJERES DEL POLO SUR

  Últimamente recurro con bastante frecuencia al sexo masculino buscando algún referente para muchas de mis erróneas actitudes. Creo firmemente en varios comportamientos de los hombres que serían la solución a muchos quebraderos de cabeza femeninos. Pero ya sabemos que las mujeres vienen de Venus y los hombres de Marte (o como el título de este post, del Polo Norte y del Polo Sur), y por lo tanto, es bastante poco probable que podamos modificar esos genes innatos que tenemos tanto unas como otros en pro de la búsqueda de la felicidad más absoluta.

Y en consonancia con todos estas reflexiones, os comentaré cinco cosas que admiro de los hombres y que me gustaría poder tener para vivir con mayor acierto.

COSAS DE UN HOMBRE QUE ENVIDIO:

1. Dormir a pierna suelta aunque los problemas, las angustias, las inquietudes te estén llamando a la puerta. Pues sí. Desde que era pequeña ya lo viví en mi casa. Mi padre siempre dormía como un bebé aunque en casa hubiera "algo de qué preocuparse". Y las tres mujeres de la casa con los ojos como platos. Yo contando ovejas, mi hermana preguntándome "¿dormiste algo?" y mi madre en el salón viendo la tele porque en la cama no paraba de dar vueltas. Y de fondo el ronquido masculino del patriarca de la casa. Hoy en día que vivo en compañía  de otro espécimen masculino, idem de idem. Ya podemos estar los dos enfadados  que yo no pego ojo en toda la noche y él , al minuto uno de meterse en la cama, está soñando con los angelitos. Al día siguiente cuando empezamos a tener un leve contacto verbal me dice: " no se porque no duermes, no se va a solucionar nada si no pegas ojo". Y tiene toda la razón del mundo.... pero no soy quien a ponerlo en práctica. Envidio la capacidad de descanso que tienen, unido a que incluso pueden dormir en cualquier sitio.
2. Tardan muy poco en ducharse y arreglarse. Aunque hoy en día las cosas están cambiando, por regla general  los hombres tardan menos tiempo en estar listos que nosotras. Ellos tan sólo necesitan tres  pasos: meterse en la ducha,secarse, vestirse y como mucho un cuarto y quinto paso que sería peinarse y echarse colonia. Las mujeres necesitamos unos cuantos minutos más. Antes de meternos en la ducha, tenemos que dejar al niño/a preparado para que esté listo para cuando todos hayamos  acabado, recogemos la casa, quitamos la ropa del tendal que ya estará seca, algunas (las más antiguas) incluso sacan la ropa del marido para que la tengan lista en cuanto salgan de la ducha. Tras todos estas cosas y unas cuantas más, es cuando nos disponemos a meternos en la ducha. Nos lavamos, nos secamos, nos secamos  el pelo (algunas tardan siglos),  nos maquillamos, nos peinamos, etc. Lo peor de todo es cuando tu pareja te pregunta con incredulidad: "¿Todavía no estás lista?".Aquí si que echo de menos no ser un hombre.



3.La relación que tienen con sus amigos. Pues si, a mi me gusta más. Nosotras siempre hemos sido más “brujas” entre nosotras. Y es una lástima. Aunque lo cierto es que cuando encuentras una amiga de verdad, esa amistad se hace mucho más fraternal que cualquier otra. Me gusta la camaradería entre hombres, y el no recriminarle al amigo porque manifieste ideas contrarias, o muestre comportamientos diferentes al resto del grupo. Creo que los hombres no se juzgan tanto entre ellos, solo disfrutan de la compañía mutua. Siempre me pregunté por qué los hombres no hablan entre sí de lo que sienten. Pero aún así se entienden  y  la amistad dura por muchos años e incluso para toda la vida. En general dejan más libertad al amigo en otros aspectos, mientras que nosotras somos más celosas con  nuestras amistades. 



4. La manera en que simplifican las cosas: Desde las cuestiones más triviales de la vida: "¿Por qué limpias eso si vamos a volver a mancharlo mañana?", hasta las cuestiones más problemáticas "¿Por qué te preocupas de eso si no vas a solucionar nada preocupándote?", tienen una respuesta tan simple que os garantizo que son más felices en la vida de lo que podemos ser nosotras. Ya lo decía un profesor que tuve en  la Universidad en relación con mi trabajo: "la peor parte de ser una profesional en vuestro terreno es ser mujer. Los problemas de los demás os los vais a llevar a casa queráis o no, porque sois mujeres y es algo innato en vosotras. La parte buena es que vais a buscar mejores soluciones porque os vais a involucrar más". La verdad es que yo prefiero muchas veces vivir más tranquila, simplificar más mi vida pero seguir encontrando buenas soluciones. ¿No se puede tener todo?

5. Se les da bien cualquier clase de deporte y en general saben arreglar cualquier electrodoméstico. Al  igual que a nosotras se nos da bien otra clase de cosas, a ellos el deporte en general se les da de vicio. Todos los chicos alguna vez en su vida han practicado algún deporte, ya sea fútbol, tenis, surfing, baloncesto, esquiar... Y oye, siempre que emprenden alguno se defienden la mar de bien. Nosotras en cambio nos cuesta más practicar alguno de estos deportes y encima que se nos den bien. Creo firmemente que los chicos que no se desenvuelven bien en este terrero son los que llegan a cargos políticos importantes. Véase Jose María Aznar el estilo que tiene jugando al pádel o Jose Luis Rodríguez Zapatero, que aunque dicen que le gusta mucho salir a correr no le veo yo con las mallas puestas.


Y como colofón final añadir una última cosa que envidio con creces a los hombres, y es el poder hacer aguas tanto mayores como menores en cualquier sitio. No os cuento las dificultades que tenemos las mujeres para poder hacer un simple "pipí" cuando estamos fuera de casa, y más aún si nos encontramos en una "fiesta de prao". Pero eso es tema de otro post....
Pues aquí dejo mis reflexiones, porque a mí a veces me gustaría ser un HOMBRE. 

ROCIO

jueves, 13 de marzo de 2014

MI AMIGA MAMEN

   Mi amiga Mamen es un torbellino. Un tsunami, un terremoto. Tiene energía para parar un tren y me consta que es porque desayuna Cola-Cao con galletas Chiquilín, que el café no le gusta. Artista de pies a cabeza, baila, canta, pinta, actúa, decora… Lo hace todo y todo lo borda, la tía. Ella dice que está diagnosticada como hiperactiva, que tiene déficit de atención y esas cosas. Patrañas. Lo que pasa es que quiere hacer todo a la vez y se embarulla. La conocí hace más o menos diez años. Ella era la coordinadora de la guardería para niños con problemas en la que hice voluntariado. Una jefa jovencísima, diez años menor que yo, que lo hacía muy, pero que muy bien. Puedo decir, sin miedo a equivocarme, que ha sido el mejor jefe que he tenido en toda mi vida, sin desmerecer a otros. Era una gran líder con el equipo de voluntariado y adorable con los niños. Todas las niñas querían ser como ella y a los niños los tenía completamente enamorados. Los argumentos eran bien claros: es taaan guapa y tiene el pelo taaan largo. Ahora  yo ya no trabajo allí y ella se sigue dedicando a labores solidarias pero de otra índole. A veces está cansada, agobiada otras, pero me juego todo mi reino a que sigue siendo la mejor en lo suyo, dejándose el pellejo cada día en cada caso. Siempre he sido su fan pero cuando la veo trabajar, me declaro humildemente su sierva. Qué mérito tienes, amiga.



   Vivir cerca de ella es pura adrenalina. Su vida sentimental ha sido convulsa aunque realmente sólo ha tenido un par de parejas importantes, tres a lo sumo. O sea que ni muy muy, ni tan tan. Alguno de sus novios nos encandiló a todas, otros merecían enmiendas a la totalidad (sólo estoy pensando en uno en realidad). Ahora el cosmos se ha organizado, se han alineado los planetas y ha aparecido un príncipe entre los príncipes. Es como el Ken: guapo, listo y encantador. Vale sí, sé que aún no le conozco demasiado pero estoy en “Modo Pelotas On” y ya no sé parar. En cualquier caso, creo que el destino les ha unido y eso será por algo.

   Este verano va a llegar un bebé precioso a nuestras vidas. Mamen va a ser mamá. Eso también lo va a hacer divinamente. Ha nacido para ello y sé que va a ser una madre Premium.  Le cantará a su niño Wixi Wixi araña y El burro Pepe, le bailará coreografías de Macaco, le pintará y decorará su habitación y le vestirá con colores chillones y ropa “moderna”, para espanto de su tita Rosa. Pero sobre todo, sobre todo, le va a querer con toda su alma. Porque a los hijos no se les puede querer de otra forma, porque a los hijos no se les puede querer más.

  Yo quiero que sea varón y se llame Mateo, pero no me dejan decidir ni lo primero ni lo segundo. Cagüentó. Las amigas hemos organizado una porra. Se trata de adivinar el sexo del niño y la fecha de su nacimiento. Creo que la que gane tiene derecho a ser la primera en achucharlo y darle besos de metralleta. Te vas a enterar Mateíto como nazcas el 23 de Agosto.  

   ROSA

   

jueves, 6 de marzo de 2014

LOS MÍOS: LOS ME GUSTAN Y NO ME GUSTAN

Pues aquí tomando el relevo a mi amiga "la cojita" en esto de los "me gustan" y "no me gustan". Cada vez tengo más cosas que no me gustan y eso me hace dudar si me estará volviendo una huraña, una protestona (siempre lo fui), o me estoy haciendo mayor. Pero ahí van los míos de esta temporada: 

ME GUSTAN...

1. Los helados tropicales y exóticos. Muy pocas veces me veréis pedir un helado de vainilla, de nata o de chocolate (que también los pido), pero si veo muchos sabores y muchos colorines suelo pedir éstos antes que los otros. Me chifla el mango,  (y no penséis mal),sandía, frutas del bosque, el maracuyá, y el ukelele (uy! esto no debe ser un sabor...). Y si encima el helado es de color azul o de muchos colores, el famoso arcoiris, me tiro sin dudarlo al mostrador y le digo al dependiente: "éste, éste, éste y otra bola de este otro rojo". Acabo de leer lo que he escrito y creo que todavía no he madurado mucho, ¿verdad?.
2. La ropa de temporada. Sobre todo cuando la temporada es Primavera- Verano. Ese olor a ropa nueva, fresquita, recién sacada del laboratorio de Trafaluc. Me encanta. La esquinita esa que queda en la tienda de ropa rebajada me parece fea, oscura y triste. Estos días estoy como loca en las tiendas.
ESTA ESQUINITA ES LA QUE NO ME GUSTA
3. Ver de vez en cuando los vídeos y fotos que tengo de mi sobrina.  Incluso cuando tengo un mal día solo me lo salva verla en fotos o en los vídeos que tengo guardados de ella. El último que le grabé lo voy viendo ya unas cuantas veces y siempre me saca una sonrisa.
4. Los pijamas con la cintura muy apretadita. Os parecerá una tontería, pero a mi se me escapa mucho el frío por la cintura. Y siempre tiendo a comprar pijamas que me opriman esa parte del cuerpo. No soporto los pijamas flojos o de estilo masculino, o los camisones o ropa de cama muy holgada. Si me metiera en la cama de esa guisa, tardaría muchísimo en dormirme... y al día siguiente tendría un resfriado como la copa de un pino.
DÓNDE VAS ALMA CÁNDIDA...




NO ME GUSTAN...
1. Los zapatos que te ponen cuando vas a jugar a los bolos (o bowling). Por mucho spray que te echen para que no huelan, siguen siendo de otros, y de otros , y de otros, y de gente incluso que ya no está con nosotros. Yo no sé, pero las pocas veces que fui a jugar a los bolos estaba más pendiente de los zapatos que de las bolas. Así me fue la partida... que no daba una.
2. Las que tienen un blog y solo ponen los títulos de los posts en inglés. Por qué cuando estrenan un vestido rojo y sacan la foto de turno, luego al  elaborar el post lo titulan "Red Dress". ¡¡Que falta de orgullo patrio!! Ahora que lo pienso.... el título de hoy si fuera LIKES & DISLIKES, no estaría mal, ¿no?. 
3.Que me respiren al lado. Tengo muchas manías, lo sé. Y luego soy capaz de limpiar porquerías, vomitonas y derivados..., pero que me respiren cerca no lo soporto. Mi npm que lo sabe no para de soplarme. Cuando me descuido noto un leve ráfaga de viento en el oído y al girarme y ver que es él (con todo su morro), acabo de los pelos y subiéndome al sofá en actitud desafiante. Hace poco me paso en las oficinas de  la Seguridad Social, me senté delante de un señor que emitía un sonido muy raro cuando respiraba y de vez en cuando me venía una oleada de su respiración. Como no me acrediten un problema pulmonar o algo parecido no doy tregua a mi reacción.  Un show. 
VALE DOS COSAS QUE ME GUSTAN: AMAR Y NO RESPIRAR
MIRA QUE TRANQUILA SE LA VE


4. La laca: No me gusta el olor de la laca. No me gusta que efecto hace en mi pelo, ni en el pelo de muchas mujeres. Ya de pequeña cuando mi madre se echaba laca en el pelo huía cual alma que lleva el diablo. Y hoy en día empiezo a estornudar como una poseída cuando alguien se echa laca a mi lado y me entra el olor por la nariz. El otro día mi peluquera me insufló laca por confusión (y sabe que no me gusta), y al llegar a casa me tuve que volver a lavar  el pelo. Yo no habría triunfado en la época de Grease.
5. Las mujeres vestidas de boda. Normalmente el día de la boda de "alguien" las mujeres solemos intentar ponernos lo más guapas posible. Es una ocasión para desplegar todas nuestras artes de belleza y ponernos un vestido espectacular, puesto que en muy pocas ocasiones podremos vestirnos con lentejuelas, brillos, pamelas o tocados. Pues bien, en general no me gusta como van las mujeres en las bodas. Me gusta la sencillez y resulta que en muchas ocasiones la sencillez brilla por su ausencia en este tipo de ceremonias. Tal vez sea por mi obsesión por la laca, pero no me gusta los peinados que se hacen algunas chicas, con esos tocados, y tirabuzones o esos minisombreritos que se ponen en la cabeza. Hay que tener mucho estilo para que esas cosas te queden bien. Luego esos vestidos que se ponen algunas sacados del baúl de la Piquer, los taconazos mal llevados de otra, los fulares horripilantes que tratan de combinar con su minibolsito comprado en los chinos (que conste que yo también he comprado bolsitos de esos en los chinos). Todo eso trae resultados nefastos. Un día, en una boda mi npm me dijo al oído:" No hay peor cosa que una mujer vestida para una boda". Y no le falta razón.

ROCIO

lunes, 3 de marzo de 2014

ME GUSTA/NO ME GUSTA UNA VEZ MÁS. Y YA VAN TRES.

   Nuevas aportaciones a la lista  de Me gusta/no me gusta con la que tanto éxito hemos tenido  y que tantas y tantas satisfacciones ha dado a los lectores de este blog. Exagerada? Tal vez, pero sólo un poco.

ME GUSTA

   Los teleoperadores que te tratan con naturalidad, sin protocolos absurdos y tratamientos obsoletos. No quiero que me llamen Doña Rosa, no quiero que utilicen conmigo fórmulas comerciales absurdas ni protocolos anticuados. Sólo quiero información clara y concisa y rapidez en los procesos. Y por supuesto que no me llamen a la hora de la siesta! Cuando me encuentro alguien eficiente, eficaz y atento me embarga la emoción hasta límites insospechados. Ingrid de Orange, chapeau! 



   La nueva versión de los Looney Tunes.  En Clan todos los días a eso de las dos o dos y media de la tarde. El pato Lucas y Bugs Bunny comparten casa. El conejo vive de los royalties del pelador de zanahorias que ha inventado y el pato simplemente le parasita, vive a su costa echándole mucho morro. Ambos tienen pareja con sus idas y venidas. En el último capítulo que vi era Porky quien buscaba novia. “No te preocupes – le dijo Lucas – yo te buscaré una cerda como dios manda.” Buenísimo. 



   Ver salir a los niños del colegio que hay al lado de mi casa. Me gusta cuando salen todos con sus uniformes iguales que da gloria verlos. Cuando yo era pequeña y mi padre iba a buscarme al cole tenía muchas dificultades para localizarme. Más de una vez me fui sola para casa porque no llegábamos a encontrarnos. Entiendo que es una empresa difícil distinguir a un niño entre hordas de ellos todos idénticos. Lo comparo con las láminas de ¿Dónde esta Wally?. Cuando mi hijo vaya al colegio le voy a poner un chaleco reflectante. Decidido. 


   Rascarme la pierna escayolada con un plastidecor negro y comprobar que se me está desintegrando la piel. Escamas, escamas y escamas. Un asco, lo sé, pero me gusta.
  

NO ME GUSTA

   Las señoras mayores que achuchan los mofletes de los niños con fuerza. Que sí, que sí, que mi niño es muy rico y todo lo que usted quiera pero un poco de contención, señora! Mi hijo está sufriendo en sus carnes lo que yo sufrí en las mías hace cuarenta años. Después de los pellizcos carrilleros siempre, siempre vienen los besos de metralleta. ¿A él también le pincharán con el bigotillo?

   Que mi hijo sea tan tímido. La timidez no es buena. La gente tímida sufre. Y mi hijo más porque, cuando sea mayor, seguro que le avergüenzo con este desparpajo y salero que dios me ha dado. Pobrecico.

   Mancharme la ropa cuando como. O pingarme como decimos en Asturias. Esto que parece de Perogrullo no lo es tanto porque yo me mancho una de cada tres veces que me siento a la mesa y esa estadística es cuanto menos inquietante. Mi simpatizante dice que soy muy “cotelosa” . Quiero pensar que esa palabra significa que soy tremendamente atractiva pero por el contexto creo que la cosa no va por ahí. Ayer, sin ir más lejos, me hice una mancha de salsa de albóndigas que parecía mismamente África. Igual, igual.

ESA NO SOY YO. Y SÉ LO QUE ESTÁIS PENSANDO


   Angelina Jolie. Me gusta su espíritu maternal, siempre con sus hijos a cuestas pero hay algo oscuro en ella que me perturba. No sé, no sé. Oye, por cierto ¿es cosa mía o su marido se está poniendo fondón? Brad, por favor, dime que no te estás dejando.
  


ROSA
  

   

jueves, 27 de febrero de 2014

PERSONAS ESPECIALES PERO NO DIFERENTES

   Hace unos días leí en Facebook cómo la madre de una niña con autismo se lamentaba de la actitud de un grupo de personas cuando su hija actuaba públicamente en un festival del colegio.  No me imagino el enorme esfuerzo que tanto para ella como para sus padres supondría esta actuación pública. Esfuerzo y a la vez ilusión. Un paso más. Pero la ignorancia , traducida en risas y burlas, y el “no saber estar” de ciertas madres  bañó de negatividad lo que se supondría que  iba a ser un día especial.

En los planes de estudio faltan muchas asignaturas que nos enseñen a comportarnos en determinadas situaciones y a tratar y convivir con personas diferentes. Quiero pensar que la reacción de burla que sufrió esa niña en su actuación fue por ignorancia y desconocimiento por parte de esas personas, no por mala leche o mala intención. Y si no fuera así desde aquí las maldigo.


Cuando yo iba al colegio había en nuestra clase una niña que nunca se relacionaba con las demás, una niña que no participaba en las actividades escolares y que cuando le tocaba leer se quedaba callada. Como todas éramos pequeñas e inocentes nunca le dimos importancia a su actitud, ni nunca nos preguntamos por qué, cuando le tocaba a ella decir la lección, las profesoras se saltaban su pupitre y se dirigían a otra compañera de clase. Me acuerdo que una vez leyó. Y por una extraña razón todas las demás alumnas empezamos a aplaudir. Un acto instintivo. Al día siguiente nuestra compañera no asistió a clase y la tutora nos dijo que agradecía nuestra iniciativa del día anterior, pero que si volvía a ocurrir no volviéramos a aplaudir , que era mejor para ella que actuáramos con normalidad ante cualquier logro que hiciera. Ahí quedó la anécdota. Nunca me pregunté el porqué de esa enseñanza, pero siempre me quedaron grabadas las palabras de nuestra profesora.

Muchos años después en el instituto había un chico que no se relacionaba con los demás. Me acuerdo que sacaba muy buenas notas, y que era muy inteligente. Cuando salíamos al recreo todos íbamos con nuestro grupo de amigos mientras él caminaba sólo con las manos agarradas atrás y daba vueltas al patio hasta la hora de volver a clase. Lo peor de todo es que en esta época de la adolescencia en la que estamos cegados por la estupidez y la sinvergüenza, le habíamos puesto un mote al chico y nos reíamos de él. No me acuerdo del mismo, pero me imagino que  era un mote muy poco afortunado.
Con los años me he dado cuenta que esa gente era especial. Estoy segura que tendrían algún problema de aprendizaje, algún síndrome relacionado con el autismo o simplemente problemas en su entorno familiar o algún trauma de la infancia.  Nadie nos enseñó cómo tratar a esos compañeros, cómo entender mejor "su mundo" y cómo hacerles partícipes del nuestro. Entiendo que la integración es absolutamente necesaria aunque también imagino que tremendamente difícil. Sólo cuando nos toca de cerca ciertas cosas es cuando nos damos cuenta de que vivimos en la ignorancia  y desinformación más absolutas.

Hace unos meses tuve una cliente con síndrome de Asperger. Me costó mucho saber cómo tratarla, y si bien al principio sus visitas me resultaban incómodas, enseguida me guié por mi intuición y sólo traté de comprenderla y hacerme comprender de la mejor manera posible. Puedo decir a día de hoy que es una de las pocas personas que me han agradecido mi trabajo y me ha hecho sentir , a mí,especial. Paradojas  de la vida, su hijo padece autismo.


Hace poco estaba con unos amigos esperando a que terminara el cumpleaños de una de mis sobrinas políticas, cuando un niño se acercó a mi taza de café y a mi trocito de bizcocho y comenzó a comerlo sin pedirme permiso. Mis compañeros de mesa me preguntaron si conocía al niño, les dije que no. Nos extrañó su actitud  pero nadie dijo nada. Cuando el niño echó a correr levanté la cabeza y ví como se acercaba a su madre. Sonreí para mis adentros cuando reconocí a su madre como mi cliente. Ella también me vio y me saludó con la mano señalándome a su hijo para indicarme que ese era su precioso niño.
La conclusión a la que quiero llegar es que nadie nos enseña que hay familias que tienen que luchar y pasar  día a día por muchas dificultades que les ha puesto la vida, que los demás no somos conscientes de por qué a veces la gente es cómo es, y el por qué actúan de determinadas maneras. A veces o casi siempre optamos por el peor de los caminos, como es excluirlos o burlarnos de ellos.  Lo que sí creo es que si eres una persona con un mínimo de racionalidad, aunque no estés preparado para afrontar determinadas situaciones las intentas solventar de la mejor manera posible, con  mayor o menor acierto, pero con un grado de decencia y consideración. Lo que no puedo comprender es que todavía haya personas adultas que sigan cegadas por el aquel velo de estupidez y  sinvergüenza de cuando eramos jóvenes e inmaduros, porque ya no tienen justificación posible.
Las madres que se rieron de aquella niña en la actuación todavía no han aprendido una de las mayores lecciones de la vida: el respeto hacia los demás.

Dedicado a mi nueva amiga y a su dulce niña. 


ROCIO

jueves, 13 de febrero de 2014

CUANDO SEA MAYOR...

  
   Cuando sea mayor, o vieja incluso, voy a vivir en un ático con una gran terraza. Tan grande va a ser la terraza que voy a poder tener en ella flores, un rinconcito chill-out, un gallinero como el de “Mujeres al borde de un ataque de nervios” y un pato. A las gallinas les voy a poner nombres de personajes históricos importantes: Mesalina, Magdalena o Aspasia, por ejemplo.  Al pato le voy a llamar Pitágoras, como el que tenía mi prima N, que era tranquilo hasta que descubría que llevabas cordones en los zapatos. Entonces se enajenaba  y  se liaba a picotazos con una violencia tal que un dóverman amaestrado por las SS alemanas resultaba manso a su lado. Pitágoras no cejaba en su empeño y no te soltaba hasta que mi prima se quitaba una zapatilla y zas! le arreaba en toda la cabeza. (Ay Dios, no sé si lo que acabo de contar es políticamente correcto) Entonces se alejaba volviendo la vista atrás de vez en cuando y murmurando “Esta te la guardo, tía” (Cuácuá cuácuá, cuá). Te miraba con los ojos entrecerrados y a veces incluso uno le brillaba, clin!, como a los malos de los dibujos animados.   

   Mi pato Pitágoras, el mío, el que voy a tener en mi terraza, no va a ser agresivo. Va a ser dulce y cariñoso. Estoy pensando que le voy a comprar una novia, que ya dijo Dios “No es bueno que el pato esté solo” Así tendrán patitos e irán por toda la terraza en fila india, cuá, cuá, cuá, cuá. Ay qué ricos.  




   Cuando sea mayor, o vieja incluso, voy tener un huerto ecológico (en mi superterraza) donde cultivaré tomates, lechugas y calabacines. Quizás también fresas. Si tenéis suerte y me queréis mucho puede que os dé un tarro de mis confituras caseras recién envasadas. Por muy grande que sea la terraza no creo que la producción sea demasiado abundante, así que conformaros con un tarro o como mucho ya digo, si tenéis suerte y me queréis mucho, dos.

  Cuando sea mayor, o vieja incluso, voy a tener un salón con chimenea. Una de esas modernas como la que sale en “Castle” que no te impregnan de olor a matanza de pueblo de Castilla (ese olor que a mi simpatizante tanto le gusta, por otra parte). Y alrededor de la chimenea nos sentaremos los amigos a tomar Gintónics, a criticar al nuevo presidente de la República y a celebrar la victoria del Sporting de Gijón en la Champions.


   Cuando sea mayor, o vieja incluso, voy a tener un novio cubano. Un melocotón buenorro que me preparará un Banana Daikiri cuando los amigos por fin se vayan. Me ayudará a cuidar mi huerto (siempre con el torso desnudo, eso sí) y  le dará de comer a los patos, además de recoger cada día los huevos de Mesalina y compañía. Será muy cariñoso, tanto o más que el pato. Me llamará Mamita linda, bailará el guaguancó para mí y me dará  masajes con aceite de bergamota. Luego descubriré que estaba liado con mi jardinero, que sólo me quería por mi dinero y que gustaba de usar mi ropa interior sexy de vez en cuando, pero eso es otra historia. A mí no me va a afectar demasiado. Yo sólo quería un chulazo sabrosón para presumir delante de mis amigas.



   O a lo mejor no. A lo mejor cuando sea mayor, o incluso vieja, tendré artritis y artrosis, una prótesis de aluminio en la cadera y una dentadura en un vaso encima del lavabo. Me reuniré con mis amigas para jugar al parchís, para hablar de nuestros dolores y para criticar a mi nueva nuera. Usaré Indasec, Corega Ultra, bragas cristianas, gafas de corta y media distancia y puede que un andador. Y con suerte, si la cosa marcha bien, seguiré teniendo un simpatizante que me enseñará a bajar los bordillos de la acera con el andador, que me invitará a cenar jamón y vino rico y que, cuando llegue el más crudo invierno, me arropará con una mantita delante de su chimenea de leña. Y los dos oleremos a pueblo.

   A mí tanto reposo me está trastornando la jodía cabeza, ya os lo digo.



ROSA


lunes, 10 de febrero de 2014

MEDIDAS DE SEGURIDAD

Esta semana estoy sola en mi casa. No os pongáis a planificar nada para venir, ya sea con buenas o malas intenciones, porque este post lo publicaré la semana que viene y para entonces espero estar ya  muy bien acompañada. 
No es un secreto que soy una "miedica". Y que no puedo ni visitar las "casas del terror" de los parques de atracciones, ni ver una película de miedo, ni ver el programa "Cuarto Milenio". Además soy una persona muy sugestiva (como las galletas)  y me creo todo lo que veo. Odio los espíritus, extraterrestres, zombis y sobre todo familiares que vienen del más allá para hacerte una visita.  Desde aquí hago un llamamiento a los que he conocido y que hayan fallecido que no me vengan a ver, que les he querido mucho en vida pero ahora no veo la necesidad de que me molesten. No les iba a recibir  como tal vez se merecieran. 
"Lo peor que puede haber en la vida son los humanos", me dice mi madre. Ja! Si viniera, por ejemplo, Michael Jackson de zombi (que no se me ocurre como sería porque ya era feuco en vida), y el ladrón más conocido de toda España, el Solitario me quedaría con éste último. Al menos con un par de euros igual solucionaba el percal.
ENTRE EL MUÑECO WAKO Y EL QUE SE PARECE A LAUREN POSTIGO...¿ QUIEN TE GUSTARÍA QUE TE VISITARA?
Me he puesto a escribir este post con la intención de que en seguida me entre el sueño y no piense en que estoy sola y que me va a entrar alguien en casa. Pero a estas alturas del relato estoy ya "cagada" (perdonarme por la expresión), y creo que no voy a lograr conciliar el sueño. Os pongo no obstante en situación: vivo como sabéis los seguidores del blog, a las afueras de la ciudad, en una casa de campo, sin vecinos alrededor, y con las luces de la "caleya" (camino estrecho y poco asfaltado en asturiano) unas veces funcionando otras veces apagadas, encontrándome en muchas ocasiones en la oscuridad más absoluta. Todo campo, una visión sombría con árboles formando siluetas terroríficas por su falta de hojas y esplendor, el mar rugiendo de fondo, y pequeños animalillos silbando melodías nocturnas. Jodiéndome la vida, vamos. 
La primera vez que fui a vivir a esta casa de campo no paraba de oír ruidos que no conocía y no sabía de dónde procedían. Siempre le preguntaba a mi npm:

-¿Qué es ese ruido? 
-El viento. 
-¿Y ese otro?
-El mar
-¿Dios mío, qué es eso?
- El tren de mercancías que está pasando
-¿Y eso? 
-El tren de viajeros 
-¿Oíste eso? 
-Sí, será un coyote
-¿Y ese "mic, mic"? 
- El correcaminos. 

Un sinvivir. 

Al marchar mi npm de mini-vacaciones me ha dejado una serie de instrumental de ataque para usarlos como  medidas de seguridad, por si las moscas. Tengo un bate de baseball, es de aluminio y pesa un montón. No creo que pueda cargar con él si tengo que zurrar a alguien. El otro día cayó al suelo y agujereo el parqué, decidí guardarlo en el trastero. En la elección entre estética y seguridad, opté por la primera. 
También me ha dejado un fusil de jugar al paintboll. Dice que aunque no haga nada puede servir para ahuyentar a los malos. Todavía no me ha enseñado cómo se utiliza, y también pesa bastante. Algún día la sacaré del armario para pintar la pared con ella que siempre me ha gustado el gotelé. 
La última medida de seguridad que ha traído a casa es un cuchillo de supervivencia que debió de pertenecer a Rambo. Tiene de todo. Se convierte en muchas cosas y tiene hasta una cuerda atada alrededor de la funda por si tienes que bajar por un precipicio y no tienes eso... una cuerda. El otro día quise enseñársela a mis padres y tarde media hora en sacar el cuchillo  de la funda. La dichosa cuerda  me impedía desenvainar con rapidez el arma en cuestión.¿Me darían los atracadores media hora para desenfundar el cuchillo? Al menos podría huir por un precipicio, la cuerda parece que se desenreda bien. Además no me gustan las armas blancas, me dan grima, no me gusta ni despedazar un pollo... 
AUNQUE RECONOZCO QUE ME QUEDA BIEN AL RAS DE LA  CINTURA
Por último, tenemos dos perros. De esos ya os he hablado en otro post. La verdad es que los perros son los que más tranquilidad me dan. Siempre que pasa algo o pasa alquien me avisan con un ladrido. Y ahora ya conozco lo que me quieren decir cuando ladran: "Guau Guau Guau"  a intervalos separados significa: "la pelota no la puedo coger, Ro ayúdame". "Guau Guau Guau Guau"  con intervalos muy seguidos es que pasa alguien de la categoría de "normal".  Y "Guauguauguauguag Grrrrrr Guau guauuu grrrrr " es  que hay peligro, tipo "que viene otro perro", "que viene gente rara" o que simplemente pasa el camión de la basura. Son perros de caza y están preparados para cualquier asalto. Últimamente ladran aunque pase una mosca y siempre digo: "Tron tranquilo es gente paseando", "Debra tranquila es una pareja de búhos", "Tron es el coyote", "mic mic ¿el correcaminos? No lo tengo muy claro".


Vamos, que estos perros siempre me tienen alerta por el dichoso.:"voy a levantarme  por sí acaso es algo malo... pero ir pa´nada...". Ahora están los dos durmiendo, es noche cerrada. Espero que no ladren y me dejen dormir. Encima no para de sonar el viento, hoy es la segunda ciclogénesis  explosiva de la semana. Se acaba de apagar la tele porque el viento debió de mover la antena. Con la tranquilidad que me daba oír hablar a Belén Esteban. Es tan de andar por casa... ¿ Por qué me  tienen que dejar sola en el peor momento? Las dos de la mañana y sigo sin pegar ojo. Creo que voy a tomar el último arma que me queda: un relajante muscular de los que me quedan de una anterior tortículis y que tengo en caso de emergencia, como ésta noche. Mañana llamaré a mis padres y les invitaré una semana para que vengan a mi casa. ¿Quién se va a negar a venir a esta casa de campo con la tranquilidad que se respira?, ¿verdad?.

ROCIO

domingo, 2 de febrero de 2014

ALGUNAS COSAS BUENAS DE ROMPERSE EL PERONÉ

Por las mañanas ponen Friends en la tele y puedo verlo. Calculo que habré visto esa serie como seis veces y me sigue gustando tanto como la primera. Nunca se ha hecho ni se hará nada mejor. El otro día leí en Twitter que  todo lo que te puede ocurrir en la vida está reflejado en un capítulo de Friends. No diría yo que no.




Tengo tiempo para leer. Ahora estoy con el último libro de Isabel Allende “El juego de Ripper”. Es una novela de misterio sobre los participantes en un juego de rol que se dedican a resolver asesinatos reales. No me entusiasma demasiado. Me gusta mucho cómo escribe esta mujer pero coincido con mi amiga M. en que en su trayectoria literaria ha ido de más a menos. Su obra cumbre fue la primera, “La casa de los espíritus” y después ha ido empeorando progresivamente. Sin dejar de gustarme reconozco que no es lo mismo  aunque salvo de esta crítica “Paula”, el libro que le escribe a su hija mientras lucha contra una grave enfermedad. Tengo un ejemplar de la primera edición de “La casa de los espíritus”. Se lo regaló mi padre a mi madre hace años,  en 1981 creo, y yo lo he confiscado por el procedimiento del descuido  y me lo he quedado. No sé si tiene mucho valor pero puede que algún día lo tenga. Perdí la oportunidad hace unos años de que su autora me lo firmara. Debía haber aprovechado que estaba en Plasencia presentando “Inés del alma mía” pero cuando me acordé era demasiado tarde.


Tengo más tiempo para el blog. Ya. Lo sé. Hace más de una semana que no me asomo por aquí y eso que tengo más tiempo. El problema es que cuando una está la mayor parte del tiempo en casa y en reposo no tiene muchas vivencias o experiencias inspiradoras. Tengo a las musas aletargadas, igual que esto yo.

Veo a mi hijo irse y venir de la guarde. Me encanta, sobre todo la vuelta. Viene entusiasmado con una sonrisa de oreja a oreja y muy cariñoso. Me lo como a besos.


Estoy al tanto de toda la actualidad nacional e internacional. El caso Neymar, la rampa de la Infanta, la crisis matrimonial de Letizia, la subida del Euribor, las rebeliones de Kiev… Observo con estupor que la Merkel también anda con muletas. Qué bruto su médico que no le ha dado la baja. Lo de ella ha sido un accidente esquiando, que tiene mucho más glamour que romperse una pierna por meterla en un hoyo del asfalto. Claro que seguro que por donde ella camina no hay hoyos.


Puedo ver los magacines de la mañana de la tele. No me resultan demasiado interesante y sus presentadoras tampoco me convencen. Susana Griso tiene la voz demasiado engolada, Ana Rosa Quintana está mucho más vieja que en la portada de su revista y Mariló Montero simplemente me cae mal. Esto son tonterías mías sin fundamento, perdonadme.


    He tenido que rebuscar mucho en mi cabeza para encontrar estos argumentos favorables a estar así, con la pierna rota.  Cosas malas veo muchas más: Es una mierda tanta inactividad, me aburro mucho, me tienen que acompañar a todas partes, tengo a mis padres esclavizados, no puedo jugar con mi hijo, ducharse es complicadísimo, me tengo que pinchar heparina a  diario y ya tengo la barriga como un mapa, no puedo hacer planes chulos, me he perdido mi viaje a Italia… No sigo porque se me pone un nudo en la garganta.

   Dice mi madre que la culpa de todo la tengo yo, por negarme a comer las uvas esta Nochevieja pasada. No es bueno desafiar a la mala suerte y estoy pagando las consecuencias. Por si acaso y por si sirve de algo la rectificación, me las voy a comer hoy. Si golpeo con la muleta la lámpara de la habitación de mi hijo hace un sonido parecidísimo al reloj de la Puerta del Sol. Consigo imitar el carrillón (clanclanclanclanclanclan…), los cuartos (clanclan, clanclan, clanclan…) y las doce campanadas (clan, clan, clan…). O mejor busco en You Tube, que seguro que hay colgado algo de la Igartiburu o de Ramón García de algún fin de año. Me resultará más cómodo y sobre todo, menos patético.


   Menos mal que sólo me quedan dos meses de escayola y cuatro de muletas. 


ROSA

domingo, 26 de enero de 2014

METER LA PATA

   Juro que no había bebido. Eran las diez y pico de la mañana  y a esas horas sólo doy café con leche en sangre. El caso es que yo iba tan tranquila con mi caperuza roja y mi cestita de mimbre con la merienda para mi abuelita (Qué passa??? No se me permite un poco de licencia poética?) y cuando quise cruzar la calle… HAAAALAAAA LA BURRAAAAAA!!!! YA METIÓ EL PIE EN EL HOYOOOOOO!!!!! Pues eso, que había un hoyo en el asfalto y allí que metí el pie. El tobillo se torció, me caí, sentí un dolor agudo, un cragggg y luego mucho, mucho, mucho calor. Quizás no fue en ese orden. Puede que fuera antes el cragggg que el dolor agudo, no sé. El caso es que un ratito después estaba en urgencias acompañada de mi santo padre. Me exploraron, me hicieron radiografías y a la vista de las mismas emitieron su diagnóstico: Fractura desplazada del maléolo peroneal  (que no perineal) externo. O sea, me rompí el peroné a la altura del tobillo. Me pusieron una inyección de voltarén, no sin antes suplicarles que no lo hicieran  argumentando que casi no me dolía (¿he mencionado alguna vez que tengo fobia a las agujas?), después una escayola para inmovilizar y Hala! Pa’casa. Por la tarde me vio el médico que me tenía que firmar la baja (accidente laboral, por cierto) y me dijo que tenía para tres o cuatro meses. “Quéeeeee???? Lo siento, doctor, pero no me viene bien. Tengo previsto un viaje a Venecia para mediados de febrero”.” Ay  qué risa, a Venecia a mediados de Febrero”, dijo él. Puede que fueran delirios fruto de los antiinflamatorios pero me pareció que iba pasillo adelante secándose las lágrimas con el dorso de la mano.


   Así que aquí estoy, con el pie en alto para evitar la inflamación, sacándome el carnet para conducir muletas (barrunto que lo próximo que me voy a romper son los dientes) y riéndome por no llorar, eso sí. No puedo desenvolverme sola en absoluto, mi hijo tiene que ser atendido por sus abuelos (que por otra parte, lo hacen bastante mejor que yo), tengo unas agujetas terribles en los brazos y llevo una riñonera de la caja de Ahorros atada a la cintura para poder transportar cosas. Sé que los que me conocéis y los que leéis con asiduidad este blog tenéis la idea de que yo siempre le veo la parte positiva a las cosas, que soy muy optimista y bla, bla, bla, pero ahora no sé, verme así en los próximos tres o cuatro meses se me hace duro, la verdad. Mañana por la mañana voy al traumatólogo que ya me dará una información más detallada. Ojalá me dé buenas noticias.

   En otro orden de cosas, mañana por la tarde he sido convocada junto a mi padre para el segundo y último casting, éste presencial, para participar en el concurso de Antena 3 "Atrapa un millón". Parece ser que no quedé tan mal en el primero, a pesar de no saber cuál es la capital de Uruguay.(http://noselodigasatumadrequeselodicealamia.blogspot.com.es/2013/08/ser-un-personaje-mediatico-es-lo-que.html). Allá que voy con mis muletas y mi escayola. La riñonera de la Caja la dejaré en casa, pero he buscado unos calcetines bien chulos como accesorio a mi outfit . Mañana me voy a  poner unos con la cara de una rana que dice Kiss me.  Tenía elegido un modelito estupendo para gustarles pero me temo que si les causo buena impresión, esta vez no va a ser por mi estilismo. 

  Pues eso, que vas por la calle tan tranquila, laralaralarita, y de repente un hoyo te lo cambia todo.


ROSA


ESTILISMOS: OYSHO
P.D.:  Resuelvo algunas dudas que puedan surgir:

1ª No puedo denunciar al Excelentísimo Ayuntamiento de Cáceres y llevarme así una sustanciosa indemnización porque ni hubo testigos ni llamé a la Policía Local. Qué iba a saber yo.


2ª Para los más maliciosos: Estaba perfectamente depilada e hidratada.

miércoles, 22 de enero de 2014

YO, MI, ME, CONMIGO


   Tengo un sentido del humor pelín ácido que no todo el mundo entiende. El humor negro me parece un recurso magnífico en según qué ocasiones. A veces soy borde. Hablo mucho pero por la mañana temprano no tengo la cabeza para ruidos y entro en un mutismo propio de un monje tibetano. Se me pasa a eso de las nueve. Siempre creo que tengo razón. Siempre. Tengo poca paciencia. No me gustan los sudokus ni los crucigramas. Los puzzles sí. Si como cebolla me muero de asco, si como chocolate me muero de gusto. Me encantan los niños. Soy una maestra frustrada. Me fascina disfrazarme. Creo que el día que más guapa me sentí en mi vida fue en una fiesta pirata. Odio que me saquen fotos. Siempre salgo mal (véase el ejemplo). Tengo fobia a las agujas y me mareo si veo cómo me hacen un análisis de sangre. Mi fondo de armario es monótono y si algo me gusta o creo que me favorece me lo pongo hasta hartarme. La obsesión de esta temporada son unas botas color cámel que sí, lo sé, me quedan algo grandes. Soy una manazas y eso me frustra. Dibujo bien, canto mal. Soy muy seca en mis afirmaciones. Dice mi madre que más que hablar, sentencio. Yo creo que soy diplomática, pero parece ser que no. Algunos de mis amigos, en cambio, dicen que soy una bienqueda. Me joroba que me controlen y que me hagan muchas preguntas. Tengo alma acomodaticia y no soy nada, nada ambiciosa. Me joden los apenaos, los pobres de espíritu, los flojos. No soy expresiva en el cariño, pero a los niños me los como a besos. Tengo el pelo muy rizado y con la humedad se me pone hecho un chozo, a medio camino entre un pelocho y la pantera rosa cuando sale de la secadora. En el colegio me llamaban “pelo de estropajo”. Soy rubia pero no tonta porque realmente son mechas. Lo primero que te llama la atención cuando me ves por primera vez es que soy muy grande. No sólo alta, sino grande. Me gusta cuando mi "simpatizante" me dice que soy una mujer rotunda. Lucho por usar una talla 40, pero a nada que me descuido me planto en la 42. Tengo el culo plano y las rodillas espantosas, jamás las enseño. Me adapto fácilmente a cualquier medio menos al campestre. Soy completamente urbana. Sólo consigo ahorrar si pienso en un fin concreto, normalmente algún viaje. De lo que más presumo es de mis amigos. Es inevitable, son los mejores. Me entusiasma hacer planes. Soy organizada, ordenada y limpia. Y no, no tengo abuela. No soy preocupona ni pesimista. Todo es color de rosa en los mundos de Rosa. Me creo inmortal, eso me ayuda a no tener miedo. Siempre creo que las cosas malas le pasan a los demás y eso me da mucha seguridad. Creo que no conocí el amor verdadero hasta que fui madre. Moriría por él.
 
   A veces no me soporto aunque la mayoría me encanto.

   Virgo, 41. Carnet B2. Nivel medio de inglés hablado y escrito. Disponibilidad para viajar.
  
ROSA






lunes, 20 de enero de 2014

SI LA JURADO LEVANTASE LA CABEZA...


Cuando era más pequeña, me acuerdo que cada vez que había algún cambio social o político importante e incluso algo transgresor,  los mayores siempre exclamaban: “ Si Franco levantase la cabeza…” Pues yo estos últimos días no paro de repetir esa frase pero  en alusión a "la más grande", a  mi tocaya Rocío Jurado. Pocas veces en este blog hemos hecho alusión al “famoseo casposo" propio de programas de altos índices de audiencia como  el “Sálvame (de algo)”. Hoy me voy a permitir el lujo de hablar de  la familia “Jurado-Ortega Cano”. Y es que últimamente esta familia está de rabiosa actualidad, y me temo que  no por nada bueno.

Todos creíamos que la pequeña Rocíito, esa niña repipi y marisabiondilla, cuyo perfil siempre me recordó a la mascota “Cobi” de los Juegos Olímpicos de Barcelona´92, iba a ser en un futuro el foco de atención de la prensa rosa, e incluso llegamos a pensar que iba a dilapidar de manera esperpéntica la tan merecida fama de la mamá coplera. Nos equivocamos.


   Con el fallecimiento de "la más grande" todo dio un giro inesperado. Rocíito desapareció del mundo del celuloide (al igual que la mascota Cobi) y nadie más supo de ella. Al mismo tiempo salían a la luz otras figuras que antes estaban en un segundo plano como   el “actor secundario Bob” en la saga de los Simpson. Una de ellas fue el hermano de la Jurado, Amador Mohedano. ¡¡Cuánto arte alberga ese apellido!! ¡¡Ole los Mohedanos!! Pues resulta que el tal Amador haciendo alusión  a su nombre amaba a muchas mujeres. A unas más que otras, a muchas de ellas a la vez, a otras por separado. Tenía amor para dar y regalar. Y  regaló tanto amor que le quedó muy poquito para su compañera sentimental de tantos años, su mujer, la madre de sus hijos,  Rosa Benito, que harta de la generosidad de su esposo,  terminó por huir a un lugar mejor: a la cama de un hospital, fruto de una crisis de ansiedad. Si la Jurado levantase la cabeza…
NO ME EXTRAÑA QUE LEVANTE PASIONES...
La Benito, inició una creciente carrera en el mundo periodístico como tertuliana de la prensa del corazón. Compartió escenario con los mejores profesionales de este mundillo y fue objeto de continuas críticas por parte de sus semejantes. ¡Cuanta envidia hay en tu profesión, Rosa!. La peluquera, y cuñada de la Jurado ,llegó a embarcarse en una aventura que la llevo a una selva llena de famosos como ella. Consiguió adelgazar unos kilos, broncearse la piel, enamorarse de un jovenzuelo y hasta llegó a ganar el concurso. Pero el mejor triunfo de esta señora fue el volver a sentirse mujer y sentirse deseada. Todo terminó con el sonado divorcio de Amador y un sinfín de bajas médicas provocadas por los nuevos cambios en su vida. Si la Jurado levantase la cabeza…
TODA UNA MUJER DE PORTADA
Con la desaparición de Rocío, la familia Ortega  Cano empezó a coger cierto protagonismo. El pobre viudo se hizo cargo exclusivo de los dos niños adoptados por la pareja, Gloria Camila y José Fernando.  Una labor ardua la de sacar a una familia adelante cuando la pena y la tristeza le corroía por sus entrañas.  Por destinos de la vida fue juzgado y condenado por delito a la pena de prisión de dos años y seis meses, que llevará al torero a su inminente ingreso en prisión. Pero no va a estar solo, le recibirá con las manos abiertas uno de sus hijos que comparte, por estos días, el mismo destino que su padre. Pero no hay problema, porque Ortega Cano ha resurgido de sus cenizas, con la aparición de una nueva mujer en su vida y de un nuevo retoño que le dará esperanzas de seguir viviendo. Mientras tanto el no para de exclamar públicamente: "Por mi alma que ese día no bebí". Si la Jurado levantase la cabeza…
QUE ARTE TIENE EL TORERO
Y ya sabemos que JoséFer se ha convertido en un niño rebelde. El hijo de la desaparecida Coplera nos ha salido traviosillo, y tras  la espera impaciente por alcanzar  la mayoría de edad y hacerse con parte de la herencia de su madre millonaria, empezó a salir en los medios de comunicación con dudosa verborrea. Se enamoró de una chica de bien llamada "Michu"(nombre muy popular entre las chicas "de bien"). Todo iba sobre ruedas, pero  un día  sucedió lo que tenía que suceder:  el chico “ se volvió loco", y tras una noche de locura y pasión, terminó durmiendo en el calabozo de la comisaría más cercana  y posteriormente fue ingresado en prisión,  (de momento prisión preventiva) a la espera de un futuro juicio. Si la Jurado levantase la cabeza….


Y hasta aquí la historia de la familia "Ortega Cano- Jurado", tras la muerte de "la más grande". Una historia plagada de sinsabores, pero similar a los problemas habituales que se encuentran en cualquier familia española. Y digo yo,  si la Jurado levantase la cabeza…. cantaría aquello de… “Ayúdame, Ayúdame, Ayúdame señor a caminaaaaar””. ¿No creéis? 

Hasta aquí la Reportera Rocío para informativos Telecirco. 

ROCIO