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miércoles, 22 de enero de 2014

YO, MI, ME, CONMIGO


   Tengo un sentido del humor pelín ácido que no todo el mundo entiende. El humor negro me parece un recurso magnífico en según qué ocasiones. A veces soy borde. Hablo mucho pero por la mañana temprano no tengo la cabeza para ruidos y entro en un mutismo propio de un monje tibetano. Se me pasa a eso de las nueve. Siempre creo que tengo razón. Siempre. Tengo poca paciencia. No me gustan los sudokus ni los crucigramas. Los puzzles sí. Si como cebolla me muero de asco, si como chocolate me muero de gusto. Me encantan los niños. Soy una maestra frustrada. Me fascina disfrazarme. Creo que el día que más guapa me sentí en mi vida fue en una fiesta pirata. Odio que me saquen fotos. Siempre salgo mal (véase el ejemplo). Tengo fobia a las agujas y me mareo si veo cómo me hacen un análisis de sangre. Mi fondo de armario es monótono y si algo me gusta o creo que me favorece me lo pongo hasta hartarme. La obsesión de esta temporada son unas botas color cámel que sí, lo sé, me quedan algo grandes. Soy una manazas y eso me frustra. Dibujo bien, canto mal. Soy muy seca en mis afirmaciones. Dice mi madre que más que hablar, sentencio. Yo creo que soy diplomática, pero parece ser que no. Algunos de mis amigos, en cambio, dicen que soy una bienqueda. Me joroba que me controlen y que me hagan muchas preguntas. Tengo alma acomodaticia y no soy nada, nada ambiciosa. Me joden los apenaos, los pobres de espíritu, los flojos. No soy expresiva en el cariño, pero a los niños me los como a besos. Tengo el pelo muy rizado y con la humedad se me pone hecho un chozo, a medio camino entre un pelocho y la pantera rosa cuando sale de la secadora. En el colegio me llamaban “pelo de estropajo”. Soy rubia pero no tonta porque realmente son mechas. Lo primero que te llama la atención cuando me ves por primera vez es que soy muy grande. No sólo alta, sino grande. Me gusta cuando mi "simpatizante" me dice que soy una mujer rotunda. Lucho por usar una talla 40, pero a nada que me descuido me planto en la 42. Tengo el culo plano y las rodillas espantosas, jamás las enseño. Me adapto fácilmente a cualquier medio menos al campestre. Soy completamente urbana. Sólo consigo ahorrar si pienso en un fin concreto, normalmente algún viaje. De lo que más presumo es de mis amigos. Es inevitable, son los mejores. Me entusiasma hacer planes. Soy organizada, ordenada y limpia. Y no, no tengo abuela. No soy preocupona ni pesimista. Todo es color de rosa en los mundos de Rosa. Me creo inmortal, eso me ayuda a no tener miedo. Siempre creo que las cosas malas le pasan a los demás y eso me da mucha seguridad. Creo que no conocí el amor verdadero hasta que fui madre. Moriría por él.
 
   A veces no me soporto aunque la mayoría me encanto.

   Virgo, 41. Carnet B2. Nivel medio de inglés hablado y escrito. Disponibilidad para viajar.
  
ROSA






lunes, 14 de octubre de 2013

COSAS QUE NOS HORRIPILAN

    Hoy estamos de peor humor porque es lunes y el post va de las cosas que nos dan mal rollo. Fijaos en la foto de las payasas. El viernes estaban contentas y hoy están tristes. Si es que somos taaaan ocurrentes... Cuanto talento, madre.


ME HORRIPILA: 

TENDRÉ QUE BUSCARME OTRA OPCIÓN
… cuando voy en moto y delante de mi tengo un autobús. A parte de algo de miedín que me dan estos enormes vehículos, y que no confío en nada en que el autobusero me deje pasar y me vea, no me gusta nada el humo que sale del tubo de escape. Voy sin respirar cuando tengo uno delante y algún día me desvaneceré conduciendo porque llego a quedarme sin aliento, hasta que puedo adelantarle o éste estaciona en alguna parada.






YA TE VALE...
... la gente que tiene los zapatos de vestir sucios y tampoco  me gusta la gente que tiene las zapatillas de deporte limpísimas. Soy muy maniática lo sé, pero creo que un zapato de vestir tiene que ir limpio, (no impoluto que denotaría ciertas tendencias raras de una persona). Y un zapato deportivo no puede verse muy limpio porque si así lo fuera estoy por apostar que sería una persona muy rarita también.


... la gente al hablar escupe. Y creerme que alguna vez a mi se me ha escapado algún  misil salívico. Pero cuando es a mi a la que se le escupe, es decir,  cuando alguien me está hablando, y noto que una gotita de su saliva ha impactado en mi cara u otra parte del cuerpo, suelo hacerme la desentendida, pero noto como me quema la piel en la zona del impacto. ¿Debería ir al psicólogo?

¿Y ÉSTE QUE LO HACE DELIBERADAMENTE?

...el baho que se forma en cualquier transporte público. Cuando subo, por ejemplo ,a un autobús, un día de lluvia con frío en el exterior y veo a la gente abrigada y con las narices rojas y los cristales empañados siempre pienso que me voy a pillar la gripe.

YO ASÍ TAMPOCO ME PONGO

...la gente que grita por la calle cuando habla por teléfono. Lo  peor de todo es que  yo suelo hacerlo con frecuencia, y nunca me dio cuenta. Y es una manía que he cogido tonta y muy desagradable. Cuando estoy con alguien a mi lado y me dice: “shhh habla más bajo”, cambio mi tono de voz y noto una bajada de decibelios asombrosa…







ROCIO


ME HORRIPILA...

...las supuestas muestras de cariño que en lugar de demostrar cercanía provocan el efecto contrario. La gente que en lugar de decir “Te quiero” o “Te quiero mucho” dicen “Te aprecio”. Para decirme eso, mejor te callas. Lo último fue un correo que me enviaron y que en teoría era de agradecimiento. Se despedía con “Un abrazo fraterno”. Qué ridiculez. Me sentó tan mal que desde entonces mi amiga Pilar firma todos sus correos así, para chincharme. La persona que me la envió no me ha dado un abrazo en su vida ni lo va a hacer jamás, aunque parece ser que me aprecia mucho. Una leche.

...los programas de radio en los que gastan bromas telefónicas. No puedo con ellos. Despiertan en mí un sentimiento que controlo fatal, la vergüenza ajena. Los programas matutinos de Los Cuarenta Principales y de Cadena Dial tenían mucho éxito con estas bromas pero maldita la gracia que me hacían a mi. Me horripilan hasta el infinito.






...las legañas negras que se forman en los ojos por efecto del khol o el eye-liner. Basurilla ocular les llama Rocío. No creas que te miro intensamente a los ojos mientras me hablas. Clavo mi pupila azul en tu pupila porque tienes una legañona asquerosa y no puedo apartar la vista.


...la gente que hace de sus hobbies una obsesión. Los extremistas del deporte, de la naturaleza, de algún cantante o de los videojuegos. Hay una delgada línea entre el entusiasmo por una afición y dar la brasa permanentemente con ello. Que te pones a hablar con ellos y son monotemáticos, joé. Qué cansiiiiiinos.


...las uñas largas y cuadradas. Típicas de las protagonistas de las telenovelas sudamericanas. Me dan repelús. Tampoco me gustan nada de nada los hombres que llevan la uña del dedo meñique larga. Creo que eso es para rascarse los oídos y me da asquito. Los que llevan la del pulgar larga también. Me da igual que seas Alejandro Sanz y toques la guitarra. No me gusta y punto.



ROSA