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jueves, 2 de enero de 2014

ESTADO DE BIENESTAR


   Llevo dos días sin salir de casa y aparte de un ligero tufillo a cerrado no se me nota nada. No he dejado de salir por falta de oportunidad, conste aquí, sino porque no me ha dado la gana. Me he quitado el pijama porque son fechas señaladas pero si no hubiera sido por eso, ni siquiera. Podría decirse que mi fin y comienzo de año han sido aburridos pero nada más lejos de la realidad.

  He jugado con mi hijo hasta hartarme. Hemos descubierto unos juegos on-line muy adecuados a su edad en la web www.elbuhoboo.com. Son muy entretenidos y sirven para familiarizarse con el teclado y con el ratón. También hemos hecho puzzles. Papá Noel le ha traído dos de los personajes de Cars. Cada uno tiene la friolera de 16 piezas!!! y el tío ya los hace solo en un pispás. Vosotros no me hacéis caso cuando lo digo, pero yo sé que es superdotado. Además últimamente está de dulce y cariñoso... Me muero de amor.


   He colocado armarios y cajones en casa. Esto, que a cualquier mortal le parece un coñazo, a mí me encanta. Soy ordenada, organizada y meticulosa, como una buena Virgo. Tanto que a veces me doy miedo a mí misma. El esfuerzo de ayer mereció la pena porque ahora están tan colocaditos que da gloria verlos. Me emociono.

  Mi madre hizo por primera vez arroz con bogavante y se salió. Yo le había regalado hace unos días un par de ejemplares estupendos y, aunque ella sopesó hacerse unos pendientes con ellos, yo la convencí para que hiciera un arroz. Después pusieron en Tele 5 "La Sirenita" y nos dió un poco de penica al ver a Sebastián, pero ya no había vuelta atrás. El arroz estaba magnífico. La cocinera protestó mucho mientras lo hacía porque mi padre le hizo perder la cuenta de los vasos de agua que echaba pero al final resultó perfecto. Es lo que tienen los grandes chefs que protestan si están contando y les interrumpes. Ya le habíamos dado una estrella Michelín por las albóndigas, pero ahora le vamos a conceder otra.

   He jugado a las cartas con mis padres. Al Chinchón. Mi padre nos desplumó a mi madre y a mí (jugábamos a céntimo el punto) pero fue divertido. Me reprochan que no me concentro suficientemente en el juego pero me resulta muy difícil cuando mi hijo juega al lado con su baraja de Dora Exploradora y de vez en cuando me entran en mi mano Swiper el zorro, Isa la iguana o el mono Botas. Así a ver quién es el guapo que se concentra.
   He visto “Enredados” y me ha parecido una obra maestra. Es fabulosa. Un diez le doy. Seamos generosos, mejor un quince. En mi opinión es la mejor de todas las pelis de Disney. Al lado de ésta las demás me parecen garrafón. Ahora quiero ser Rapunzel y canto "Brilla bella flor, dame tu poder" a todas horas.


  
  He terminado la última novela de Arturo Pérez Reverte. “El francotirador paciente”. Muy recomendable. Es un thriller bien escrito y de final inesperado. No voy a desvelar mucho sobre él pero diré que después de leer este libro aprendes a mirar los graffitis y a los graffiteros de otra manera.

He planeado un viaje a Venecia para el mes que viene. De esto no voy a decir más que aún está todo en el aire y luego se gafa.

He dormido la siesta!!! Un lujo que no siempre se me permite. Qué gustitoooo....

    Juegos con mi hijo, risas con mis padres, buena comida, un libro interesante, una película magnífica, un proyecto de viaje maravilloso, una siesta... Si es que, como dijo Borges, no hay día en el que no podamos pasar al menos unos instantes en el paraíso.

Feliz año nuevo a todos.


ROSA

viernes, 8 de noviembre de 2013

COCHES Y GORMITTIS

   Ya he mencionado alguna vez que a mi hijo le chiflan los coches de juguete. Es raro verle sin uno en la mano y tiene cientos. Se pasa horas haciéndolos rodar por todo tipo de superficies y el 90% de su tiempo de juego se lo dedica a ellos. Sus favoritos son los protagonistas de la peli Cars: Rayo Mcqueen, Finn Mcmissile, Francesco y Mate.
    Los Reyes Magos que son muy listos, muy generosos y sobre todo muy magos saben que este año se ha portado bien (ejem, ejem) y le van a traer en Navidad este fantástico garaje. ¿Verdad que es muy chulo?


    Cuando ayer llegué a casa después del trabajo y vi el desorden que había en el salón, juro que pensé que habían entrado a robar. Me tranquilicé enseguida cuando vi que no había ningún butrón ni ningún policía con polvos y pinceles tomando huellas, que la abuela tejía muy concentrada y que el abuelo discutía con una teleoperadora uruguaya una nueva tarifa de Orange. M. jugaba desenfrenado en el suelo. Debía estar preparando las 24 horas de Le Mans o algo así porque había coches por todas partes: Repartidos por todo el salón, por el pasillo, debajo de los sofás, sobre las baldas de la estantería, encima de la mesa del comedor... hasta me encontré uno en el lavabo.

    Cuando me puse a recogerlos me acordé de un relato que leí hace tiempo. Se titula “Gormittis” y es de Pilar Galán, una escritora extremeña fabulosa. El cuento se lo dedica a su hijo Alfonso y en su último párrafo dice así:

   “Y cada mañana, al recogerlos, me causa una ternura infinita que vinieras a poner todo en su sitio y al mismo tiempo a dejar todo en desorden”

    No podría encontrar jamás mejores palabras para describir lo que siento.

ROSA



jueves, 22 de agosto de 2013

YA SON DOS

   Cuando nació tenía cara de galápago, pero ahora es muy guapo. La gente se fija mucho en él porque además parece extranjero, tan rubio y con los ojos tan claros. Me da rabia que no sea demasiado simpático, que se esconda detrás de mi pierna cuando le hablan o que llore cuando la gente quiere achucharle. Le gusta ir a su bola y que le dejen en paz. Se cree mayor, de hecho se junta siempre con niños grandes. Se puede pasar horas jugando con sus coches tan tranquilo y es habitual verle siempre con uno en la mano. Su preferido, Finn McMissile, el protagonista de Cars 2. Le encanta esa peli y me sorprende el interés que pone cuando la ve, pues no creo que la entienda. Quién sabe. Gracias a dios no heredó la habilidad psicomotriz de su madre. Trepa como un mono y en el parque es el que mejor lo hace. Le van a regalar una bici chulísima de esas que no tienen pedales y me juego todo mi reino a que en dos días la controla a la perfección. Lo que no se le da demasiado bien es masticar. Estamos experimentando con todo tipo de comidas y se le hace bola con casi todo. Nunca entenderé el extraño mecanismo que hace que se niegue a probar algo y en cambio pida entusiasmado otra cosa que tampoco ha visto en  su vida. Adora el arroz en todas sus formas, el lomo y los Choco Krispies y le gusta mojar el bizcocho y las tostadas en leche. Desayuna bien, pero a la hora de las comidas y las cenas hay que armarse de paciencia. Quien me conozca sabe que es una tremenda paradoja que a mí me haya tocado un niño tímido y que coma mal. Con lo que yo soy.
   Me encanta hacerle cosquillas porque se troncha y no hay nada mejor en el mundo que las carcajadas de un niño. Se monda cuando el pato Donald se cae estrepitosamente pero llora cuando a Pocoyó se le escapa el globo. Es un sentimental.  Este año ha descubierto la playa. Corre por los charcos que se forman cuando baja la marea como si no hubiera un mañana, de un modo marcial, moviendo exageradamente el brazo izquierdo, como si fuera un legionario canijo. Su abuelo quiere que sea piloto del Ejército del Aire. A mí me gustaría que fuera gay porque los gays son muy de las madres, siempre tan cariñosos y tan pendientes de ellas. Bromeamos con esas cosas, pero lo único que queremos es que sea inmensamente feliz. Lo demás, no importa. 
  Mis ojos azules cumplen el domingo dos añitos. Muchas felicidades, mi amor.

ROSA