jueves, 30 de mayo de 2013

BEAUTY CONSEJO (TAMBIÉN PARA HOMBRES)


   Hace un par de años, debido a un arranque de locura, decidí hacer un curso de maquilladora profesional y estilismo. La verdad es que me dio muchas ideas y conocimientos en torno al maquillaje: utilización de materiales, uso de determinados cosméticos, conocimientos de los colores, texturas, trucos, etc.. Además asistí en repetidas ocasiones a una escuela  en Madrid donde nos daban clases prácticas y a la que llevaba siempre a una amiga para hacer de modelo. Pasábamos un rato animado a la vez que aprendíamos y mis amigas acababan "monas de la muerte" para salir después por Madrid y arrasar con todo.
  Compartiré con vosotras unas cuantos trucos que aprendí. Lo haré frecuentemente pero de manera breve, para no dar la lata mucho al sector masculino que lee nuestro blog. 

  Hoy os daré unas ideas  de los  colores que nos favorecen más como sombras de ojos, según el color del iris. Tenemos que tener en cuenta que muchas veces las modas van cambiando y hoy en día todo vale. Pero lo que es cierto, es que siempre nos quedarán mejor unos colores que otros según nuestro color de pelo, de piel , forma del ojo y color.

Si tenéis los ojos verdes: sombras marrones, moradas y violetas. 
LA KRISTEN

Ojos azules: rosas, morados, naranjas, melocotón, dorados y bronces. Os aseguro que una sombra anaranjada en ojo un azul queda muy, muy bien.
LA SCARLETT

En ambos tipos de ojos, podemos jugar con las intensidades de los colores, si tenemos un ojo azul o verde claro, poner sombras más oscura y viceversa. Si tenemos un azul o verde oscuro las sombras que más contraste dan son las sombras claras en este tipo de ojo.

Por otro lado podemos utilizar el mismo tono de nuestros ojos, si es azul poner sombras azules y con los verdes igual, pero mi consejo es que pongáis una sombra del mismo color que tus ojos pero totalmente diferente de tonalidad. Por ejemplo, un ojo azul claro, utilizar sombra azul oscura.

Si tenemos ojos marrones: aquí entramos la mayoría de mujeres y  tenemos la suerte que nos favorece todos los colores. Los que destaco son los marrones, grises y sombras verdes. Si es un color de ojos marrón oliva o verdoso, quedan muy bien los morados rosas y violetas. Yo particularmente me suelo maquillar con sombra negra grisácea. Queda muy bien en las morenas de pelo y de ojos marrones.
LA PE

Si tenemos los ojos grandes y los queremos destacar utilizamos tonos nacarados y brillantes, si por el contrario queremos simplemente enmarcar su forma, tonos mates.
En el caso de ojos pequeños, utilizad a ser posible tonos claros y nacarados.
Recordad siempre: que los colores claros y nacarados sirven para resaltar y los oscuros para dar profundidad, hundir, empequeñecer...

   Os voy a enseñar un maquillaje que hice cuando estaba con las clases de maquilladora profesional. !Tengo muchos errores! Entre otras cosas por no tener un material como el que te exigen en clase, porque el dinero no da para tanto, y tuve que poner bases de maquillaje un poco distintas al color de piel, y los pigmentos no los limpié muy bien del rostro, y no tengo calidad en las fotos, y la chica estaba muy morena, y ... bueno, que no soy profesional , sólo me gusta y punto.
LA EVA
LA EVA

     Y ahora para el GÉNERO MASCULINO un par de consejos en cuanto a la forma de vestir.

   Debeis saber que si teneis el cuello corto o grueso os favoreceran los cuellos en forma de V, o cuellos abiertos, el rostro afeitado, camisas en pico, cuellos anchos. No os favorece nada los cuellos polo o redondos y la barba.

   Si teneis el cuello largo o delgado os favorecen los cuellos polo, redondos o los cuellos altos. Al contrario no hay que evitar la barba, aunque sí las corbatas estrechas y los cuellos en forma de Uve (V).
  Os pongo un ejemplo de cuello grueso por antonomasia y la diferencia entre llevar una camisa abierta y cerrada.
ERROR EN CUELLOS CORTOS
ACIERTO EN CUELLOS CORTOS










Hombres con piernas largas y torso corto: os quedan muy bien jerséis,americanas y abrigos largos. Usad cinturones anchos y pantalones de talle bajo.

Hombres con piernas cortas o bajos: no les suelen favorecer las americanas. Las chaquetas siempre que no sean demasiado largas, pantalón de pernera rectangular y evitaremos pinzas en los pantalones.

  Pues nada más, os he dado unos consejos que os van a venir muy bien cara al finde. Ya veo yo a la chica lectora de este blog con los ojos azules pintados de naranja, ligando con un cuello corto también lector de este blog pero con camisa a lo Tony Manero...
Si es que os damos unas ideas tan buenas!!


ROCIO

miércoles, 29 de mayo de 2013

RICARDO DARÍN O LA CLASE HECHA HOMBRE


    No es ningún secreto que me gustan los argentinos. Una vez oí decir a mi amiga C, la hija de mi amiga M, que a ella, cuando oye hablar a un argentino, se le caen las bragas. Esto suena pelín ordinario si lo dices en según qué foros pero cuando C lo dijo venía a cuento y nadie se escandalizó. Al contrario, todas asentimos al unísono. Para ilustrar lo que quiso transmitir sustituyamos la palabra “bragas” por su sinónima argentina “bombachas”. ¿A que es distinto? ¿A que ya suena bonito? Es un acento tan elegante y sensual que da igual si se utiliza para declarar amor eterno o para anunciar Coca-Cola. Siempre triunfa.

     Por regla general, me gusta todo lo argentino (la Kirchner no, esa me cae mal) pero el máximo exponente de este argentinismo desmedido que sufro es Ricardo Darín. Paso a enumerar alguna de mis razones:

    Porque es un actorazo como la copa de un pino. De un pino piñonero muy, muy grande. Por favor, no dejéis de ver “El mismo amor, la misma lluvia” (con ésta me enganché yo al cine argentino), “Nueve reinas” (a los chicos también os encantará) o “El hijo de la novia” (mi favorita). Son sólo las tres indispensables. Hay muchas más y en todas está magnífico.

    Porque aunque todas sabemos que hay dos tipos de hombres, los “casables” y los “empotrables”, hay excepciones que entran en las dos categorías. Mi Ricardo lo es. Me veo envejeciendo a su lado, criando a nuestros seis churumbeles, y también me veo con las bombachas en la cabeza dando rienda suelta a la pasión, al desenfreno y a lo que surja.

    Porque cuando sonríe se le ponen los ojos pequeñiiiitos y le salen unos hoyuelos en los que me quiero quedar a vivir. Siempre defendí que la horquilla de edad en la que los hombres están en su máximo esplendor es entre los 35 y los 45 años aunque, si he de ser sincera, cuantos más años cumplo yo, más abro la horquilla. Pues bien, Darín tiene 56 años y está que se rompe, el tio. Qué interesante, por dios. Qué mirada. Qué sonrisa. Qué todo.

CON OJOS PEQUEÑITOS Y HOYUELOS. AY, PICARÓN
   
   Porque es de esos hombres que sabe guardar el misterio sin resultar excesivamente misterioso o intrigante. Porque destila clase por todos los poros sin resultar demasiado sofisticado y porque además, le da la cara de ser muy inteligente y de tener conversaciones tremendamente interesantes.


A PUNTO DE COMENZAR UNA CONVERSACIÓN SUPERINTERESANTE

    Porque aunque se adivine que sus abdominales no son de tableta de chocolate, me da igual porque a mí siempre me han gustado más los huevos kinder. Porque le sientan de miedo las canas, las gafas y la barba. Esa media barba de “no tengo tiempo de afeitarme porque te estoy haciendo muchísimo caso, mi amor”. Esta frase no es mía pero me encanta y me da la gana plagiarla en este post.


QUÉ LIIIINDO, CHÉEE.

    Y porque cualquier día de estos me llama y me dice “Ché piva, vení que yo te espero”. Y me lo va a decir como sólo él sabe decirlo, así, dejándose caeeer, suaveciiiiito... y entonces yo lo dejo todo y me pillo un billete para Buenos Aires en menos que pía un pollo. Estoy ahorrando para el viaje. Ya tengo 48 euros. De momento, me voy a comprar bombachas nuevas, que ya me dice mi madre: “Las bragas siempre nuevas, hija, que puede surgir un imprevisto”. Creo que ella no se refiere a esto, pero el consejo vale lo mismo.

ROSA

martes, 28 de mayo de 2013

TARTA HUESITOS (*)

   Hoy os voy a enseñar cómo se hace una tarta que les encanta a los niños (y a los mayores mucho más) y que sólo necesita dos ingredientes básicos: nutella y obleas. Para los amantes del chocolate y por ende de la nutella les va a sorprender este postre.  Para los que tengan poca maña para elaborar tartas o para los que no tengan tiempo de hacer postres elaborados, os ofrezco una manera rápida y sencilla de tener una tarta en un plis y además con un rico sabor igual que el de los huesitos. Esta receta la encontré en el blog de "Las recetas de mamá" (http://www.recetasdemama.es/) y no dude en ponerme manos a la obra.

  Sólo necesitamos un paquete de obleas. Yo las suelo comprar en Mercadona, en la sección del pan. Pero ésta vez me cogieron obleas del Carrefour (también en la sección del pan), y el resultado de utilizar éstas fue mucho mejor, puesto que eran más consistentes, y se rompían con mayor dificultad. Lo que es cierto es que las del Carrefour tienen  un toque a canela, que se nota en el resultado final, pero que a mi me encantó.
  Como relleno y cubierta de la tarta utilizamos nutella. Es mucho mejor que la nocilla para este postre(aunque sea producto español), porque tenemos que calentarlo en el microondas y la nutella se deshace mejor que la nocilla, y ésta última se suele quemar más fácilmente.
  Por último cogemos una espátula de silicona (o lo que tengáis por ahí para untar con facilidad) y un molde para tartas de horno (opcional).



   Los pasos son muy  sencillos.  Calentamos la nutella en el microondas, tener cuidado que no se queme. Yo suelo utilizar el programa de descongelado, para evitar quemar el producto, aunque tarda más en deshacerse. Seguidamente cogemos las obleas y las vamos metiendo en el molde del horno que nos servirá de guía, para que nos quede una tarta recta. Yo ésta vez no utílicé el molde, para poder haceros las fotos y que vierais el proceso (que buena soy...). Una vez introducida la primera oblea la untamos de nocilla. Aquí dos cosas importantes, yo suelo poner en la base dos obleas seguidas, para tener una base consistente, y suelo echar poca cantidad de nutella, porque  la tarta al final puede salir empalagosa, pero ésto al gusto de cada uno.
  Cuando tengamos la primera oblea untada, ponemos la segunda y la volvemos a untar y así sucesivamente, hasta tener el tamaño que nosotros queramos. Yo utilicé todas las obleas de la bolsa de Carrefour, aunque si utilizamos todas las de la bolsa de Mercadona igual son demasiadas.    Finalmente untamos bastante la última oblea a modo de cobertura. Y también por los laterales de la tarta. Una vez terminado lo metemos en la nevera. La nutella endurece y la tarta se vuelve muy consistente. No tengáis miedo a partir las obleas puesto que cuando salen de la nevera están compactas por el endurecimiento del chocolate. Ya veréis el tacto cuando cortéis la primera porción. Su sabor es igual que el de los huesitos. Está riquísima tanto para merendar, desayunar, cenar, para celebraciones de niños, picar entre horas... no os va a durar nada!!.



(*) Antes de terminar con este post comentar que la anterior receta de palmeritas de mascarpone que en su día publiqué tiene una pequeña salvedad. Me cuentan, se dice, se rumorea que la cantidad de harina que indiqué en la  receta es escasa. Tenéis toda la razón del mundo. La receta original marca esa cantidad, pero yo siempre añado un poquitín más de harina (tamizada  por supuesto, con el sucu sucu sucu),y quedan genial. Peroooo seguro que echáis toda la tarrina de mascarpone, que son 250 gr y no los 200 gr que marca la receta... que no me la coláis ... porque yo también lo hago... vamos voy a dejar yo 50 gr de mascarpone ahí perdidos en la nevera, que no valen "pa ná".

ROCIO

lunes, 27 de mayo de 2013

CONVERSACIONES DE CHICAS


      Me dice mi amiga Mamen que el blog nos está quedando muy light. También me dice que es genial, pero eso no lo menciono aquí para que no me digáis vanidosa. Prefiero pecar de humilde, que es más mi estilo. Eso me dice, que nos está quedando light. Me sugiere que para darle chispa hable de “las conversaciones de chicas” o de “los tipos de hombre”. Mamen es una descerebrada. No tiene en cuenta, primero, que esto lo lee mi padre y, segundo, que queremos que sea para todos los públicos, que lo lean en la Conferencia Episcopal, por ejemplo, con total tranquilidad.
    Pero claro, eso se dice fácil. La malapécora que vive dentro de mí me susurra al oído que ambos temas tienen su gracia. Que pueden dar juego para el debate o el cachondeíto en los ambientes más selectos e intelectuales, que son los ambientes por los que se mueven todos los  lectores de este blog. Y yo, que dejo salir muy pocas veces a la malapécora (pobrecina), me apiado de ella y le digo “Bueeeeno, vaaaaale... me lo pensaré” Y aquí estoy, elucubrando sobre las cosas que me plantea la Mamen.  Recuerdo conversaciones fantásticas con ella cuando nos íbamos a pasar el fin de semana por ahí. Conversaciones a corazón abierto hablando sobre lo divino, lo humano y sobre todo, sobre “ellos”. Más sobre los “ellos” de ella que sobre los míos, que yo no he tenido nunca tanto tirón. Conversaciones hasta las tantas Caipiriña en mano y fuego en la chimenea.  Ahora todo es distinto, primero porque ya no nos vamos de “finde” y segundo porque hemos madurado y tenemos otras responsabilidades. Lo digo con cierta nostalgia, no sé si se adivina por el tono. Aquella era una época en la que las dos llevábamos vida y hacíamos cosas "de solteras”. Mamen sigue ejerciendo pero yo ya me he retirado. Ya no soy joven y alocada como antes. Que nadie se alarme, la vida de soltera implica ciertos excesos, pero en mi caso, nada que no se arreglara con un ibuprofeno. Ya dice el refrán: “No hay noche sin desenfreno sin mañana de ibuprofeno”. Para las cosas del querer también he sido tranquilona aunque no me falta cierta experiencia y desde ella y desde lo que recuerdo de aquellas conversaciones, puedo concluir algunas cosas a tener en cuenta:

1ª -Que los “canallas” que nos gustaban cuando teníamos veinte no nos molan nada cuando tenemos más de treinta. Puedo equivocarme pero cuando detecto a un malote de estos puedo oler el drama. Siempre hay alguna masoquista con querencia a arrimarse a este tipo de hombres, pero como leí el otro día “tropezarse no es de tontos, encariñarse con la piedra, sí”. No digo más.

2ª -Que no nos gustan nada los que están sin destetar. ¡Uf! ¡Fuera, fuera! “Mi madre esto lo hace así”, “Mi madre esto lo cocina asá”, “¿Llamamos a mi madre para ver qué opina?” Si escucháis esto a menudo, huid. O encariñaos mucho con vuestra suegra, que seguramente es una opción mucho más inteligente.

3ª -Que también hay que alejarse de los que se parecen a tu padre. Parece que también tenemos  debilidad por estos. Son previsibles, buenazos, paternales, protectores... y terminan por aburrir un montón.

4ª -...Y de los que quieren dar lastimilla. “No me dejes”, “Sin ti yo me muero”, “Qué sería de mí sin tí”. ¡JA! Y luego, cuando rompéis tardan un nanosegundo en liarse con otra. ¿A que conocéis algún caso parecido?

   Lo dejo aquí, que este post me ha salido muy radical. Hablo como si fuera una mujer despechada y no es el caso y parece que creo que todos los hombres son malos, cuando ni por asomo es mi opinión verdadera. La culpa es de Mamen, que me ha picao. Sirva esto, al menos, para crear un poco de polémica y para que me repliquéis en los comentarios. Otro día, para compensar, os hablo de por qué nos gustan tanto los argentinos, los uniformes o los chicos con barba y gafas (bueno, qué pasa, a mí me gustan).

Y acabo con una cita de la actriz Zsa Zsa Gabor, que después de nueve matrimonios dijo: “Quiero a un hombre amable y comprensivo. ¿Será pedirle mucho a un millonario?”.  Qué jodía. 

viernes, 24 de mayo de 2013

EN BARCELONA CON LOS X-GAMES


   El pasado fin de semana me fui con una amiga a Barcelona. No era la primera vez que iba a esta región catalana. Cuando era pequeña  fui con mis padres en el Mini (santo dios), para pasar un verano con mi tía abuela y a la par madrina Modesta. Y la segunda vez con unos amigos para ver un concierto de Bruce Springsteen. Esta vez tocaban los X-Games.

  Con la escasa cultura que tengo yo en este tipo de cosas, me pasé unos quince días diciendo en casa que iba a ver "no se qué rollos de skate" y al final opté por decir a mi madre que iba simplemente a Barcelona con una amiga, porque mi madre no se quedó tranquila con esa explicación.
  Unos días antes de hacer la maleta, mi novio/marido/pareja (sigo sin saber como llamarle), que es un experto en   esto del surfing y del skateboard, me dijo que se trataba de una competición a nivel mundial de deportes extremos tipo skate, motos voladoras, coches y bicis. Claro que no se trataba de unas bicis cualquiera, sino de las BMX, ahí lo dejo, porque no sabría seguir con la explicación entre otras cosas. Yo sólo quería ir a Barcelona, descansar un rato del trabajo, que lo necesitaba y compartir unos días de relax con mi amiga Isabel. Lo demás vendría rodao. Tan sólo teníamos cuatro días y que hubiera motos voladoras por el medio no me iba a quitar el sueño, a no ser que me cayera una encima... pero no fue el caso.  
  Pues al final la experiencia fue positiva. Hubo sol y algo de frío, no acaba de llegar el verano... 
  Nos alojamos en un modesto hotel en las Ramblas muy cerca de todos los sitios a los que queríamos ir, aunque caminamos muchísimooo. Yo soy de las que no sabe mirar los planos y mi acompañante tampoco supo mirar el Iphone. Si tardabas en llegar  cinco minutos a una tienda, nosotras lo hicimos en cuarenta y cinco , pero lo importante es que llegábamos y  esa caminata no nos venía muy mal   para perder esos  kilos de más originados por la excesiva ingesta de gofres. Las chicas de la gofrería de las Ramblas nos hacían la ola cada vez que nos veían, no digo más.

 Me asombró la amabilidad de la gente de Barcelona, cualquier cosa que preguntabas se desvivían  por explicártela, aunque también nos decían que no nos fiáramos de la gente que era muy amable, y a todo rato   nos avisaban de que había muchos carteristas. Me pasé todo el viaje pendiente de mi mochila, palpando cada poco los bolsillos de mi camisa para ver si seguía mi cartera  a buen recaudo, que horror ¿no?. Descansamos en la playa de la Barceloneta, tomamos el sol, nos hizo un masaje una chinita, que se hacía llamar "Cristina", y que me dejó sin dos dedos de la mano del masaje en cuestión (ella decía: no te pleocupes tiene los cinco lelos) y no paraba de repetir "tu comel mucho jamón"), espero que lo dijera porque me veía fibrosa y no por las lorzas que me están empezando a salir que sí, lo confieso, son del jamón. 
  Visitamos La Sagrada Familia, que no la había visto las anteriores veces, fuimos al mercado de la Boquería, que volvería siempre, y el resto de viaje lo pasamos en la Esplanada del Anillo Olímpico y en el Palau Sant Jordi viendo los X-Games, que al final era el motivo principal del viaje. 
   Como todos los espectáculos fue impresionante. Aunque no te gusten las motos, o el skate, no dejan de ser los "pros" de estas modalidades del deporte. Asistimos a lo que llaman los Juegos Olímpicos de los deportes extremos,y por lo tanto participan los número uno de cada modalidad. Y por ello el espectáculo estaba garantizado. Lo que más me gustó fueron las Motos, es impresionante el despliegue de medios para organizar el evento. Montañas de tierra formaban el circuito para la competición, y los pilotos hacían auténticas maravillas en el aire. Son cosas que nunca ves porque tampoco te motivan o no te gustan, pero ya que fuimos invitadas y a mi Isa le gustan una barbaridad, he de decir la experiencia no fue en balde. Eso sí, los perritos calientes en este tipo de acontecimientos  siguen siendo caros.
   Gracias Isabella por compartir estos días conmigo. Y por estar ahí... (shhhhhh).












Si queréis saber algo más de los X-Games os adjunto un enlace:  http://www.xgamesbarcelona.com/es/home.html
ROCIO