miércoles, 18 de diciembre de 2013

52 COSAS QUE HACER ANTES DE MORIR


   El viernes pasado mi amiga Mamen celebró una cena para las amigas. Brindamos por nosotras (porque somos las mejores) y nos entregamos nuestro regalo de amigas invisibles navideño. Tenemos una forma muy guay de hacer el “amigo invisible”. Nos regalamos cosas propias, nuestras, sin comprar nada, sin gastar dinero. Siempre se tienen cosas maravillosas que no se usan y que pueden gustarle a una amiga. Me tocaron unos pendientes preciosos. Yo regalé un echarpe.

   En el transcurso de la cena alguien habló de algo que no consigo recordar porque me tomé varios vinos y tengo alguna que otra laguna mental. No recuerdo el asunto pero sí recuerdo que Mamen dijo: "Eso lo tengo en mi lista de 52 cosas para hacer antes de morirme". El asunto me despertó mucho interés. Tiene una lista de 52 cosas pendientes y cuando cumple una la sustituye por otra. Eso no lo entiendo. Ella dice que así la lista siempre tendrá 52 elementos y no se morirá nunca. Yo más bien pienso que se va a morir con 52 cosas pendientes. Tampoco entiendo por qué ha elegido ese número, 52, un número tan poco redondo. Pero es su lista y son sus normas.

  Como la idea me entusiasmó he hecho mi propia lista. En ella también he reflejado las cosas que ya he cumplido y que formaron parte de mis propósitos en su momento. Estas las he señalado en color rojo. A día de hoy he realizado ya 21. Me faltan 31. No tengo tiempo que perder.


1. Hacer un curso de alfarería. Esto es lo primero que se me viene a la mente cuando pienso en cosas pendientes. Algún día llegará.

2. Conocer Petra.

3. Conocer Buenos Aires.

4. Ir a las cataratas de Iguazú.

5. Leer Cien años de soledad. Sé que es una grandísima obra de arte y me la estoy perdiendo.

6. Ver todas las películas de la Guerra de las Galaxias. Y eso que creo que no me van a gustar.

7. Montar en globo. Hace varios años sobrevolé Aznalcollar y aledaños. Me encantó la experiencia.

8. Tener un blog. Helo aquí.

9. Tener un hijo. Helo aquí también.

10. Comer caracoles. De esto no hace ni una semana. Una vez cocinados no son babosos como piensa la mayoría de la gente. Con una salsa picante están realmente ricos

11. Probar el mate. Qué chasco. No me gustó nada. Creo que es la única infusión que no me gusta.

12. Trabajar como voluntaria. Experiencia muy, muy, muy recomendable. Debería ser obligatorio realmente. Hay voluntariados con niños, ancianos, animales, pro-medio ambiente. No dejéis de hacerlo.

13. Asistir a un concierto de música clásica en Viena.

14. Sobrevolar una gran ciudad en helicóptero. Nueva York estaría bien.




15. Aprender primeros auxilios. Cualquier día pasa algo y no me pilla preparada.

16. Aprender a bailar tango. Lo he intentado y me gustó. Debo retomar este tema.

17. Donar sangre.

18. Participar en una obra de teatro. Lo último fue un musical casero en el que yo hacía de cirujano loco.

19. Escuchar fados en el barrio de Alfama de Lisboa

20. Vestirme de novia. Todas las niñas idealizamos ese momento. Después te das cuenta de que no es para tanto.

21. Hablar después de haber inhalado helio. Como la pitufina.

22. Ver una representación del Circo del Sol. Oportunidades he tenido y por unas cosas o por otras...

23. Pasar Fin de año en un lugar exótico

24. Montar a caballo. Y desmontar enseguida, que me da miedo que pille velocidad.

25. Aprender a tocar un instrumento. Sólo probé con la flauta dulce en el colegio. ¿por qué se llama flauta dulce? ¿Hay otra flauta amarga?

26. Dormir al aire libre. Lo hice con mis amigos Jose y Mariluz hace varios años. Era primavera, pero a partir de las cuatro de la mañana hacía un frío... No pegué ojo.

27. Hacer un cocido. Jamás lo he hecho. Ni cocido ni fabada. Lentejas sí.

28. Ver las Fallas y Ninots de Valencia. Verlos antes de que los quemen y luego pirarme, que se monta mucho follón y a mí no me gustan las fiestas desmadradas.

29. Inventar algo. Tengo una idea sobre un reloj infantil que marque con símbolos las horas de comer, dormir... No sé si llegaré a darle forma al asunto. En una ocasión inventé los sujetadores de silicona, pero mientras yo los inventaba ya se estaban vendiendo en los chinos. Qué fracaso.

30. Pintar un cuadro

31. Ir a un zoológico. En cuando mi hijo tenga dos o tres añinos más, vamos a ir al de Lisboa.

32. Ir a Eurodisney.

33. Asistir a un concierto de Bruce Sprinsteen. Seguro que mi amiga Ana quiere acompañarme.

34. Organizar una fiesta de disfraces para mis amigas.

35. Probarme un sari indio. Y pintarme el puntito ese entre las cejas.

36. Conocer Amsterdam. A ver si este año por fin.

37. Bañarme en el balneario Gellert de Budapest. Uauuuu. Se adjunta foto.

38. Subir a la Torre Eiffel. Dos veces. La primera vez era estudiante y subí andando. La segunda vez ya era solvente y subí en ascensor. Mucho mejor, dónde va a parar.

39. Visitar la capilla Sixtina. Dos veces también.

40. Comer una pizza en las escaleras de una bonita iglesia toscana. Hummmm. Qué momentos.

41. Visitar una gran bodega de vino. Algunas de ellas tienen diseños arquitectónicos fabulosos. Me gusta la de Protos.

42. Ordeñar una vaca. Creo que tiene su técnica. Quiero intentarlo

43. Asistir a un parto. Asistí al de mi hijo porque no pude escaquearme. Hubiera preferido asistir a otro que me doliera menos pero no fue posible. También asistí al de una vaca hace varios años. Fue muy emocionante. Llamaron a la ternerina Rosa en mi honor.

44. Conocer el Museo del Prado. Vergüenza me da reconocer que no he ido nunca.

45. Bañarme en el mar muerto.

46. Patinar sobre hielo. En Bradford, Inglaterra. Mucho más fácil que sobre ruedas. Lo difícil es frenar.

47. Montar en camello. ¿O era un dromedario? Fue en Túnez y creo que corría el año 1999.




48. Hacer un curso de Restauración de muebles.

49. Apuntarme a clases de Tai-chi. No me gustó. No soy capaz de realizar movimientos tan lentos. Los que me conocéis sabéis que soy muy impaciente.

50. Hacer un curso de yoga. Creo que voy a tener el mismo éxito que con el Tai-chi, pero lo intentaré.

51. Bailar Danza del Vientre. Pues no se me daba demasiado mal. Indispensable la faldita de monedas. ¿Dónde habré puesto la mía?

52. Aprender a bailar sevillanas. Lo intenté. Mal, muy mal. No pasé de la primera.
 
 
¿Y vosotros?¿Os animais a hacer vuestra lista?

ROSA




7 comentarios:

  1. Ahora entiendo tanta preguntita mañanera!! pues todo venia porque esa noche taché con vosotras una cosa de mi lista...hacer croquetas y encima eran buenas y bonitas (palabras de Belén). Aclaro que son 52 porque fue el número que me salió la primera vez que la hice, y sí quiero vivir eternamente y no dejar de probar hacer cosas nuevas (no siempre es recomendable). Gracias una vez más por este guiño. Desde aquí me ofrezco a acompañarte a cumplir alguna de las tuyas, si quieres te hago de guía en Buenos Aires, a gastos pagos eso sí. Mamen

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  2. BUENIIIISIMO, no se me va de la cabeza esa imagen tuya en medio de la pista de hielo, faldicorta y enigmatica, concentrada con tu tecnica de Tai-chi, antes de arrancarte por una mezcla de sevillanas-danza del vientre-tango, por toda la pista de hielo, en Amsterdam. MEMORABLE...

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    1. Creí que le sacarías punta a lo de ordeñar una vaca, la verdad. Llévame a Amsterdam este año y te demostraré lo que es un buen giro de ángel con doble carpado. Me tengo que comprar un maillot con faldita de tul. ROSA.

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    2. Qué ratito más divertido has pasado a mi costa visualizándome, c*br*nct. ROS.

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  3. Ufff... que feo salgo con esos dientes, tengo que ir a Cirilo...

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    1. Jajajajajajajaja... Esto sólo lo entendemos los de la familia. ROSA

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  4. Debes ser una mujer muy feliz...tu lista lo dice. Me animaré a hacer la mía. :) Sil

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